Evangelina Anderson confesó un gesto de celos que aún duele con su hijo

La modelo habló sin filtros sobre una incomodidad inesperada: sentirse desplazada en el vínculo con su hijo adolescente y un momento que todavía no logra cerrar.

Evangelina Anderson confesó un gesto de celos que aún duele con su hijo

“Arranqué el auto y me fui”. Así, sin vueltas, Evangelina Anderson resumió uno de los momentos más incómodos que vivió como madre. Lo contó al aire, con una mezcla de sinceridad y pudor, al recordar un gesto impulsivo que tuvo cuando su hijo Bastián empezó a salir con una chica. Un gesto que, según reconoció, todavía hoy él no le perdona.

La confesión apareció durante su paso por el programa de Pelado López, Juego chino. Cuando el conductor le preguntó si ya habían llegado “las primeras noviecitas”, Evangelina suspiró antes de responder. “Lamentablemente”, dijo, con una sonrisa resignada que ya dejaba entrever que el tema no le resultaba sencillo.

Lejos de mostrarse como la mujer celosa en pareja —algo que muchos podrían haber supuesto tras más de dos décadas junto a Martín Demichelis—, Anderson fue clara: los celos que hoy la atraviesan tienen que ver con su hijo mayor. “Soy celosa con mi hijo, no en las relaciones”, admitió, y contó que al principio esa sensación le generó tristeza. “Lo estoy superando”, aclaró, aunque no sin esfuerzo.

El punto de quiebre fue el día en que Bastián le confesó que le gustaba una chica. Evangelina explicó que el problema nunca fue con la joven —a quien dice adorar y con quien se lleva muy bien—, sino con el cambio de lugar que sintió en el vínculo con su hijo. “Antes estaba yo ahí. Ahora todo gira en torno a su novia”, dijo, marcando con la mano ese espacio simbólico que siente que perdió.

Ese desborde inicial tuvo una escena concreta: llevó a su hijo al encuentro con una primera novia, él bajó del auto, y ella arrancó sin siquiera saludar. “Aceleré y me fui. Hasta hoy no me lo perdona”, recordó.

Con el tiempo, Evangelina decidió trabajar el tema en terapia. Incluso hizo un gesto que sorprendió: junto a su hijo, decoró la habitación para celebrar el primer mes de novios con Tizi. Hubo flores, bombones y un osito. Pero cuando llegó el momento de acercarse, volvió a aparecer la incomodidad. “Me clavé las gafas Greta”, contó, explicando que se puso anteojos de sol para ocultar la emoción.

Aun así, cerró con orgullo. Dijo que Bastián es caballero, que cuida y protege, y que tiene valores firmes. Una mezcla de dolor, aprendizaje y aceptación que, por primera vez, la enfrenta a un rol que nunca había tenido que transitar.

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