Eugenia Tobal y la frase que marcó su camino hacia la maternidad

La actriz habló con una sinceridad poco habitual sobre una decisión íntima que tomó a tiempo y que hoy le da sentido a una etapa clave de su vida.

Eugenia Tobal y la frase que marcó su camino hacia la maternidad

Eugenia Tobal no habló desde el golpe bajo ni desde la épica. Lo hizo desde un lugar mucho más cercano, casi cotidiano, cuando dejó escapar una frase que resume años de pensamientos, miedos y decisiones postergadas: “Acá tengo que hacer algo”. No fue una consigna ni una bajada de línea. Fue una reacción honesta frente a una realidad que la interpelaba de lleno.

En los últimos meses, su nombre volvió a ocupar espacio en la conversación pública tras su paso por MasterChef Celebrity Argentina. Su salida del programa, marcada por diferencias con Germán Martitegui, la expuso otra vez a los medios. Pero lejos de quedarse en ese conflicto, Tobal eligió hablar de algo mucho más profundo.

Durante una charla en el streaming oficial de Telefe, la actriz se permitió abrir una puerta íntima: el recorrido que la llevó a convertirse en madre a los 50 años. No fue un camino lineal ni sencillo. Una trombofilia, sumada a la pérdida de un embarazo, la enfrentó a un límite real. Y fue ahí donde apareció esa frase, casi como un punto de quiebre interno.

“Pude ser mamá gracias a que congelé mis óvulos”, contó sin rodeos en diálogo con Nati Jota. No lo dijo como consejo médico ni como receta universal, sino como una decisión personal tomada en un momento clave. Una forma de no renunciar a un deseo, aun cuando el tiempo parecía correr en contra.

Una elección sin manual

Lejos de romantizar el proceso, Eugenia habló de elecciones. De tiempos distintos. De entender que no todas las maternidades llegan igual ni cuando se espera. “Está bien si lo elegís y está bien si no”, sostuvo, con una claridad que evita juzgar y acompaña.

No hubo frases grandilocuentes ni finales cerrados. Solo una reflexión honesta: hay muchas maneras de ser mamá, y cada una implica decisiones difíciles. En su caso, la diferencia estuvo en no mirar para otro lado cuando entendió que era momento de hacer algo.

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