Esteban Mirol habló tras su salida de MasterChef y dejó una queja clara

El periodista contó cómo vivió el repechaje y su eliminación en el reality. Dijo sentirse decepcionado y marcó un límite con la producción.

Esteban Mirol habló tras su salida de MasterChef y dejó una queja clara

Esteban Mirol no levantó la voz ni armó escándalo, pero su incomodidad fue evidente. Después de quedar eliminado por segunda vez en MasterChef Celebrity, el histórico periodista decidió hablar. Lo hizo en una entrevista televisiva, en medio de sus vacaciones, y con una sensación que repitió más de una vez: sintió que no lo cuidaron.

El episodio ocurrió tras su participación en el repechaje del certamen de cocina de Telefe. Mirol volvió a quedar afuera y, aunque existe un contrato de confidencialidad que impide a los participantes contar lo que pasa fuera de cámara, eligió decir lo justo. Sin detalles técnicos ni nombres propios, pero con frases que dejaron una marca.

“No puedo hablar de lo que no salió al aire. Otros sí pueden, yo no”, aclaró de entrada, marcando una diferencia con colegas que sí relataron el detrás de escena del programa. Aun así, deslizó su malestar. Dijo que se fue en silencio, sin gritos ni discusiones, pero con la expectativa de haber sido tratado de otra manera.

En el mismo tono, agradeció la oportunidad y reconoció el esfuerzo personal que hizo para estar a la altura. Contó que aceptó el desafío con ganas, con buena predisposición, y que puso todo de su parte para no fallarles a quienes lo convocaron. Esa actitud, remarcó, fue constante durante su paso por el ciclo.

Una sensación que no pudo callar

Con el correr de la charla, Mirol fue más directo. Confesó que se sintió maltratado y recordó que no fue el único en atravesar momentos difíciles dentro del programa. Mencionó situaciones vividas por otros participantes, algunas ya conocidas públicamente, y sugirió que el clima no siempre fue el mejor.

“Pensé que la producción me iba a cuidar”, dijo, casi como una decepción personal. Lo que más le dolió, explicó, fue sentir que lo estaban “boludeando” y que no hubo una intervención para frenar eso. “Me basurearon dos días”, resumió, sin vueltas.

No pidió revancha ni buscó polémica. Simplemente dejó constancia de cómo lo vivió. Su testimonio no apunta a romper reglas ni a generar ruido, sino a expresar una incomodidad que, para él, no podía quedar guardada. A veces, incluso en los formatos más exitosos, lo que pesa no es la eliminación, sino la forma.

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