Lo que iba a ser un recuerdo íntimo terminó en cartas documento, enojo y un conflicto que sigue abierto.

El homenaje a Jorge Lanata no cerró con aplausos ni emoción compartida. Cerró con silencio, abogados y una tensión que nadie esperaba. Detrás de cámara, lejos del tono respetuoso que buscó el documental, se desató un conflicto judicial que hoy enfrenta a Elba Marcovecchio con Diego Leuco.
Todo se activó después del material que Leuco publicó para recordar a Lanata a un año de su muerte. Según se contó en LAM, la reacción de Marcovecchio fue inmediata y cargada de enojo. No hubo llamados privados ni intentos de diálogo previo: hubo cartas documento. Dos, concretamente. Una dirigida al periodista en forma personal y otra al canal de YouTube Resumido, además de advertencias a medios que replicaron fragmentos del video.
Leuco contó que nunca recibió el documento en mano porque estaba fuera de Buenos Aires, pero que su abogado ya respondió. El punto más delicado del conflicto gira alrededor de un video sensible que, según Marcovecchio, estaría alcanzado por una cautelar judicial. Leuco fue claro al respecto: dijo que desconocía completamente esa restricción y que, al buscarla en el sistema, no figuraba.
Un enojo que no se disimula
Desde el programa, Ángel de Brito fue directo al describir el clima: Marcovecchio está “enojadísima” y dispuesta a avanzar “a full”. Para ella, la aparición de ese material habría violado un acuerdo de confidencialidad y, sobre todo, reabierto un dolor que sigue muy presente. Incluso se mencionó la posibilidad de un reclamo económico, aunque Leuco evitó confirmarlo.
El periodista, lejos de escalar el conflicto, eligió otro registro. Dijo que no hubo mala intención, que el trabajo buscó únicamente homenajear a Lanata y que fue contado desde el cariño, junto a sus hijas. También se mostró empático: entendió el enojo y el duelo, sin juzgar.
Lo que queda es una sensación incómoda. Un homenaje que nació desde el afecto terminó convertido en una disputa judicial inesperada. Y mientras las posiciones siguen firmes, la tensión permanece, a la espera de cómo seguirá esta historia que nadie pensó escribir.








