La intervención fue rápida y necesaria. Un mensaje breve de su entorno llevó calma tras horas de preocupación y silencio.

El ingreso fue urgente y sin margen para demasiadas especulaciones. Eduardo Duhalde fue intervenido en las últimas horas en Entre Ríos luego de presentar un cuadro de angina de pecho, una situación que encendió alertas inmediatas por su edad y su historial médico.
La operación se realizó en el Sanatorio Adventista del Plata, donde los médicos decidieron avanzar con la colocación de un stent para restablecer el flujo sanguíneo. Según trascendió desde su entorno más cercano, el procedimiento fue exitoso y no presentó complicaciones.
Quien llevó tranquilidad fue su esposa, Hilda Chiche Duhalde, que habló con Página 12 y fue directa: “Le pusieron nada más que un stent; está perfecto y totalmente recuperado”. La frase, breve pero contundente, buscó cortar de raíz la preocupación que empezó a circular apenas se conoció la noticia.
Un cuadro que obligó a actuar rápido
La angina de pecho no es una enfermedad en sí misma, sino una señal de alarma. Se manifiesta como dolor o molestia en el pecho y aparece cuando el corazón no recibe la cantidad de oxígeno necesaria. En estos casos, la colocación de un stent es una práctica habitual: una pequeña malla metálica que mantiene abierta la arteria afectada y reduce riesgos mayores.
Por ahora, el entorno de Eduardo Duhalde mantiene reserva sobre otros detalles del diagnóstico. No hubo partes médicos extensos ni comunicados formales, solo la confirmación de que la intervención era necesaria y que la evolución es favorable.
A sus 84 años, el expresidente atraviesa estas horas lejos del ruido político y mediático que marcó buena parte de su vida pública. El foco está puesto en la recuperación, con un mensaje claro que, al menos por ahora, lleva alivio: la urgencia pasó y el resultado fue el esperado.








