Harvard explica qué pasa en tu cerebro cuando dormís con la televisión encendida

Dejar la tele prendida mientras dormís es un hábito común que puede alterar la calidad del descanso sin que muchas personas lo adviertan. Investigadores de la Escuela de Medicina de Harvard y el neurocientífico Matthew Walker explican cómo la luz azul y el sonido intermitente afectan el sueño profundo y el reloj biológico.

Harvard explica qué pasa en tu cerebro cuando dormís con la televisión encendida

Es una escena que se repite en miles de hogares todas las noches. El cansancio aprieta, el control remoto queda tirado sobre la cama y la pantalla sigue encendida mientras el sueño gana la partida. Muchas personas usan el murmullo de fondo o el brillo del televisor como una forma de relajarse después de un día intenso. Sin embargo, dormir con la televisión encendida puede afectar mucho más que el descanso.

Diversas investigaciones sobre medicina del sueño muestran que este hábito altera los ritmos circadianos, retrasa la liberación de melatonina y favorece un sueño más fragmentado. Como consecuencia, el cerebro tiene más dificultades para alcanzar las fases profundas del descanso, fundamentales para la recuperación física y mental.

El secreto detrás de este fenómeno radica en que el sistema nervioso humano no se desconecta por completo al cerrar los ojos. El neurocientífico Matthew Walker, profesor de neurociencia en la Universidad de California, Berkeley, y autor del libro Why We Sleep (Por qué dormimos), explica que el cerebro continúa procesando parte de los estímulos auditivos y visuales incluso mientras dormimos. Aunque los párpados estén cerrados, los fotorreceptores de la retina y el sistema auditivo siguen registrando los cambios del entorno, transformando lo que debería ser un momento de reparación en un estado de alerta latente.

¿Es malo dormir con la televisión encendida?

La respuesta de los especialistas en higiene del sueño es que sí. Aunque algunas personas sienten que el televisor las ayuda a conciliar el sueño, mantener la pantalla prendida durante la noche puede reducir la calidad del descanso, incluso cuando la persona no llega a despertarse por completo.

El organismo regula sus ciclos de sueño y vigilia mediante los ritmos circadianos, un reloj biológico interno fuertemente influenciado por la luz ambiental. Al dejar la televisión encendida mientras dormís, la emisión de luz —especialmente la de longitud de onda azul— envía al cerebro la señal de que todavía es de día.

Esta alteración reduce o retrasa la liberación de melatonina, la hormona responsable de preparar al organismo para dormir y favorecer un descanso reparador. Investigaciones desarrolladas por científicos de la Escuela de Medicina de Harvard y otros estudios sobre medicina del sueño muestran que la exposición a la luz artificial durante la noche puede retrasar el inicio del sueño y disminuir su calidad.

Como consecuencia, el cuerpo permanece en un estado de vigilia parcial que dificulta completar de manera adecuada todas las fases del descanso.

Qué ocurre durante el sueño REM y el sueño profundo

Para entender por qué este hábito puede afectar la salud, es importante conocer cómo funciona el sueño.

Durante la noche, el organismo atraviesa distintos ciclos que incluyen dos etapas fundamentales:

Sueño profundo (No-REM): es el momento en que el cuerpo repara tejidos, fortalece el sistema inmunológico, libera hormonas de crecimiento y recupera energía.

Sueño REM: es la fase en la que el cerebro consolida recuerdos, procesa emociones, organiza la información aprendida durante el día y favorece el aprendizaje.

Cuando el televisor permanece encendido toda la noche, los cambios de volumen, los destellos de luz y las variaciones repentinas del sonido hacen más probable que se produzcan microdespertares. Aunque la persona no sea consciente de ellos, estas interrupciones fragmentan el sueño y reducen el tiempo que el cerebro permanece en las etapas más reparadoras.

Qué pasa si dormís con la televisión encendida todas las noches

Mantener este hábito durante semanas o meses puede tener un efecto acumulativo sobre el organismo.

Entre las consecuencias que los especialistas observan con mayor frecuencia se encuentran:

  • Peor memoria y menor capacidad para consolidar nuevos aprendizajes.
  • Disminución de la concentración durante el día.
  • Sueño fragmentado y menos reparador.
  • Mayor sensación de cansancio al despertar.
  • Somnolencia durante la jornada.
  • Alteración del reloj biológico, lo que dificulta volver a dormir de manera natural las noches siguientes.

Aunque estos efectos pueden variar entre las personas, los expertos coinciden en que un descanso interrumpido de forma habitual repercute en el rendimiento físico, mental y emocional.

Consecuencias en el metabolismo

Los efectos de dormir con la televisión encendida no terminan al día siguiente.

Diversas investigaciones sobre sueño observaron una asociación entre la exposición nocturna a la luz artificial, la interrupción del descanso y distintos cambios metabólicos.

Cuando el sueño se fragmenta de manera repetida, el organismo puede aumentar la producción de cortisol, conocida como la hormona del estrés. Este incremento puede interferir en la regulación normal de la glucosa y, a largo plazo, algunos estudios encontraron una asociación con un mayor riesgo de desarrollar resistencia a la insulina, aumento de peso y otros trastornos metabólicos.

Los investigadores aclaran que estos problemas no dependen únicamente del televisor, sino también del tiempo total de sueño, la alimentación, el nivel de actividad física y otros hábitos de vida.

¿El celular produce el mismo efecto?

En muchos casos, los especialistas consideran que el celular puede ser incluso más perjudicial antes de dormir.

Además de emitir luz azul, el teléfono mantiene al cerebro activo mediante notificaciones, redes sociales, videos y otras actividades que estimulan la atención y retrasan el inicio natural del sueño.

La televisión comparte el problema de la luz artificial, pero suma otro factor: los cambios constantes de sonido, música, diálogos y escenas, que pueden generar microdespertares durante toda la noche.

¿Y dormir con música o ruido blanco?

No produce necesariamente el mismo efecto.

Los expertos explican que un sonido constante, estable y sin cambios bruscos —como el ruido blanco o algunos sonidos ambientales— suele interferir mucho menos con el descanso que un programa de televisión.

El principal problema del televisor son las variaciones permanentes del audio y los destellos de luz, estímulos que el cerebro continúa registrando incluso mientras dormimos.

Cómo dormir mejor, según los especialistas

Los expertos en higiene del sueño recomiendan adoptar hábitos sencillos para favorecer un descanso profundo y reparador:

  • Apagar la televisión al menos una hora antes de acostarse.
  • Evitar el uso del celular, la tablet o la computadora en la cama.
  • Mantener el dormitorio completamente oscuro durante la noche.
  • Reducir los ruidos ambientales o utilizar sonidos constantes si resultan relajantes.
  • Mantener una temperatura de entre 18 y 20 °C en la habitación.
  • Acostarse y levantarse todos los días en horarios similares.
  • Evitar la cafeína, las bebidas energéticas y las comidas muy pesadas durante las horas previas al sueño.

Estas medidas ayudan a que el reloj biológico funcione de manera natural y permiten que el organismo complete correctamente todas las fases del descanso.

Preguntas frecuentes

¿Por qué cuesta descansar bien con la televisión encendida?

Porque el cerebro continúa procesando parte de los cambios de luz y sonido que emite el televisor. Esto puede retrasar la liberación de melatonina, fragmentar el sueño y reducir el tiempo que el organismo permanece en las fases profundas de recuperación.

¿Qué pasa con el cuerpo si la luz artificial interrumpe el sueño?

La exposición nocturna a la luz puede alterar los ritmos circadianos, favorecer un aumento del cortisol y asociarse con cambios en el metabolismo cuando el hábito se mantiene durante mucho tiempo.

¿Sirve programar el temporizador del televisor?

Sí, puede ser una mejor alternativa que dejarlo encendido toda la noche porque reduce la exposición prolongada a la luz y al sonido. Sin embargo, los especialistas consideran que lo más recomendable sigue siendo apagar la televisión antes de dormir para permitir que la producción de melatonina y el inicio del sueño ocurran de forma natural.

Scroll al inicio