Un mensaje breve, directo y cargado de emoción que dejó al descubierto una pérdida inesperada y muy personal para la actriz.

El comienzo de 2026 trajo una noticia que sacudió al mundo artístico argentino. La muerte de Pablo Lago cayó como un baldazo de agua fría entre colegas y amigos, y dejó una sensación de vacío difícil de explicar. Entre los muchos mensajes que circularon en las redes, hubo uno que se destacó por su tono crudo, casi incrédulo: el de Nancy Dupláa.
La actriz eligió escribir apenas se enteró. No hubo distancia ni palabras medidas. “Pablo, no puede ser… qué tristeza enorme”, arrancó, como si todavía estuviera procesando la noticia. Ese primer gesto, tan simple, dejó ver el impacto inmediato y el desconcierto frente a una pérdida que no esperaba.
Una conexión que dejó huella
Dupláa recordó el trabajo compartido en La Leona, una ficción que marcó una época y que también consolidó un vínculo creativo muy fuerte. En su mensaje habló de “ese encuentro de creación explosiva” y de una unión que, según sus propias palabras, fue mucho más que un proyecto laboral.
Lejos de limitarse a elogiar al profesional, la actriz puso el foco en lo humano. “Qué hermoso autor”, escribió, mencionando esa especie de cofradía creativa que se armó casi sin darse cuenta. Y entonces llegó la frase que terminó de condensar el dolor: “Te fuiste muy rápido, querido”. Una línea breve, sin adornos, que dijo todo.
El posteo no tardó en multiplicarse. Colegas del medio, actores y seguidores lo compartieron y comentaron, reconociendo en esas palabras una tristeza que muchos sentían. No hizo falta explicar demasiado: el mensaje funcionó como un reflejo del duelo colectivo por la partida de alguien muy querido en la industria.
En medio de tantos homenajes, el de Dupláa se destacó por su sinceridad. No buscó consuelo ni respuestas. Fue apenas una despedida, escrita desde el impacto del momento, que transformó el dolor en palabras y dejó en claro cuánto pesa una ausencia cuando llega de golpe.









