Un gesto cotidiano, una molestia inesperada y un video que se volvió comentario obligado entre sus seguidores. Daniela Celis usó sus redes para expresar una incomodidad mínima, pero muy real.

Daniela Celis apareció en sus historias de Instagram con un tono que combinó fastidio y risa. No era un anuncio, ni una polémica de alto voltaje. Era algo mucho más simple y, justamente por eso, más cercano: un problema doméstico que la agarró desprevenida y la dejó visiblemente molesta.
“Vengo con un reclamo”, avisó de entrada, como quien necesita descargarse. El motivo tenía que ver con un producto de uso diario y una situación que, según ella, nadie parece haber tenido en cuenta: las uñas largas. Recién arregladas, prolijas, pero también incómodas al momento de usar un aromatizante de ambiente.
Lo que mostró fue concreto. Al intentar accionar el envase, el líquido no salía como debería y terminaba directamente sobre sus dedos. “¿Alguien puede pensar en las mujeres de la casa con uñas largas?”, lanzó, entre indignada y divertida. El gesto, repetido en cámara, dejaba claro que no se trataba de una exageración armada, sino de una molestia real.
En el video, Daniela acercó el envase, señaló el pico y marcó el detalle que la sacó de quicio. “Mirá el cosito, todo en la uña. ¿Por qué no puede estar acá en vez de acá?”, preguntó, casi hablando sola, pero sabiendo que del otro lado había miles mirando.
Una queja mínima que muchos entendieron
Lejos de victimizarse, la ex Gran Hermano eligió el humor como forma de descarga. Aun así, la incomodidad estaba ahí. “Yo no puedo aromatizar la casa. Me da bronca”, insistió, mientras volvía a intentar usar el producto sin éxito.
El video no tardó en circular y generar identificación. Porque no hablaba de lujos ni de conflictos ajenos, sino de algo doméstico, cotidiano, de esos detalles que no suelen pensarse hasta que te pasan.
Al final, el reclamo de Daniela Celis dejó flotando una sensación simple pero reconocible: a veces, lo que más molesta no es lo grande, sino eso chiquito que se repite una y otra vez en la rutina diaria.








