Cristina Pérez está muy enojada y se conoció qué pasa detrás de cámara en su canal

La periodista quedó envuelta en una feroz interna en La Nación + tras un cambio de horario que la obligó a competir en una franja incómoda. Su llamativa protesta genera quejas de sus compañeros y rompe la armonía del vivo.

Cristina Pérez está muy enojada y se conoció qué pasa detrás de cámara en su canal

La grilla de La Nación + se transformó en un escenario de reclamos silenciosos pero totalmente visibles, y la calma habitual de la pantalla quedó atrás. Cristina Pérez tomó una postura rígida frente a las autoridades del canal tras una modificación que alteró por completo su espacio, generando una cadena de reacciones que ya involucra a otras figuras de la señal.

El malestar no tardó en trasladarse a los pasillos y afectó directamente la dinámica diaria de trabajo. Quienes comparten la franja horaria empezaron a sentir el impacto de una protesta que se da en vivo, minuto a minuto, complicando el aire de los demás.

UN CAMBIO INESPERADO

El conflicto se originó hace aproximadamente un mes, cuando el nuevo esquema horario modificó el programa de Cristina Pérez, que pasó de emitirse de 7 a 8 para mudarse a la franja de 6 a 8. Esta reestructuración modificó por completo el panorama interno y desató la furia de la conductora.

La periodista no estuvo para nada de acuerdo con la decisión de la empresa. La nueva franja horaria la obliga a competir de manera directa contra Eduardo Feinmann, una de las figuras más consolidadas del canal, complicando sus aspiraciones de audiencia.

LA REACCIÓN EN VIVO

Ante esta situación, la posición de la conductora se tradujo en una acción concreta a modo de huelga. Según reveló Pampito en el ciclo Puro Show, Cristina Pérez está tan caliente y tan enojada con las autoridades del canal que, como protesta, está llegando casi todos los días tarde a su programa.

Los registros de esas demoras comenzaron a ser diarios y progresivos. Llegó un día 4 minutos tarde, otro día 5, otro día 6, hasta que el viernes rompió todos los récords al registrar una tardanza de 17 minutos. Esta actitud generó un efecto dominó que descolocó a la producción.

EL RECLAMO VECINO

La ausencia temporal de la conductora en el arranque de su horario obligó a las autoridades a tomar medidas de emergencia sobre la marcha. La orden hacia el programa anterior fue directa: estirá, estirá.

Esta exigencia de rellenar el espacio vacío causó un profundo malestar en el equipo afectado. Las personas del programa vecino se quejan por tener que cubrir esos minutos que no les corresponden, dejando expuesta una interna feroz que ya nadie puede ocultar en los pasillos.

LA OTRA CAMPANA

La situación salpicó de forma directa a Débora Plager, señalada por los rumores de pasillo como una de las principales afectadas por el desorden horario. La competencia contra Eduardo Feinmann agrava el panorama, ya que según el conductor de Puro Show, él la está doblando en número, lo que llevó a la periodista a sostener que la están mandando a destruir su programa.

En medio de este clima de tensión, Débora Plager rompió el silencio ante la periodista Noelia Santone en los micrófonos de Infama. La conductora buscó bajar los decibeles de la polémica y aseguró que no hay ningún problema con su compañera, ni existe una interna respecto al horario. Sin embargo, aclaró que por primera vez en el año pidió salir 10 minutos antes del ciclo para poder estar y acompañar a Claudio, sumando un nuevo movimiento a una grilla que no encuentra estabilidad.

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