Christian Petersen fue trasladado a Buenos Aires tras días de tensión médica

La derivación en avión sanitario marca un punto de inflexión en su cuadro, seguido con cautela y reserva por su entorno.

Christian Petersen fue trasladado a Buenos Aires tras días de tensión médica

La noticia se confirmó en las últimas horas y trajo una mezcla de alivio y expectativa: Christian Petersen fue trasladado a Buenos Aires en un avión sanitario luego de atravesar días críticos de internación en el sur argentino. El movimiento no fue menor. Implicó un operativo médico cuidado al detalle y la decisión de cambiar de escenario en un momento clave de su evolución.

Petersen permanecía internado en el Hospital Ramón Carrillo de San Martín de los Andes desde que sufrió una grave descompensación durante una excursión en la zona del volcán Lanín. El episodio encendió las alarmas desde el primer momento y obligó a una internación de urgencia, con seguimiento permanente por parte del equipo médico local.

Durante varios días, su estado fue evaluado con extrema cautela. No hubo comunicados grandilocuentes ni partes optimistas. Todo se manejó con un perfil bajo, incluso puertas adentro. Recién cuando los profesionales consideraron que el cuadro lo permitía, se tomó la decisión de derivarlo a un centro de mayor complejidad.

Un traslado clave y bajo control

El traslado a la Ciudad de Buenos Aires se realizó bajo estrictas medidas médicas, con monitoreo constante durante todo el vuelo. El objetivo fue claro: profundizar estudios y garantizar un seguimiento más especializado. Ya en destino, el chef quedó internado en el Hospital Alemán, donde continuará su atención.

Desde su entorno eligieron sostener la misma línea que desde el inicio: reserva absoluta. No hubo declaraciones ni precisiones sobre su evolución inmediata, a la espera de un parte médico oficial que permita entender mejor cómo sigue esta nueva etapa.

En el mundo gastronómico y entre sus seguidores, la noticia se leyó como lo que es: un paso importante, pero todavía prudente. El traslado no significa un alta ni una resolución definitiva, aunque sí abre una instancia distinta en el tratamiento.

Por ahora, todo sigue marcado por la cautela. La atención está puesta en los próximos días, en los estudios que vendrán y en las señales que empiece a dar su recuperación. Mientras tanto, el gesto más elocuente es este: el camino continúa, ahora más cerca de casa.

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