La decisión de la familia de no informar a tiempo abrió preguntas en un momento de máxima tensión. Detrás, hay una explicación concreta.

El dato recién se confirmó cuando ya había pasado casi una semana. Christian Petersen estaba internado en terapia intensiva en San Martín de los Andes, atravesando un cuadro de extrema gravedad. La noticia llegó tarde, y ese retraso no fue casual.
El reconocido chef permanece bajo estricta atención médica tras haber sufrido una falla multiorgánica durante una excursión al volcán Lanín. La situación fue delicada desde el inicio, pero recién el jueves se conoció públicamente el alcance real de su estado de salud. Hasta ese momento, el silencio fue casi total.
Lo que llamó la atención no fue solo la gravedad del cuadro, sino la decisión de no emitir partes médicos ni comunicados oficiales. Ese hermetismo generó inquietud, sobre todo entre colegas, seguidores y quienes conocen de cerca la trayectoria de Petersen.
La decisión de hablar lo justo
Ante la falta de información, el programa Tarde o temprano (eltrece) se contactó con el periodista local Sebastián Ciuffolotti, quien aportó una explicación clave. Según relató, la escasa difusión respondió a un pedido expreso de la familia.
“No, no emiten ningún parte médico. Todo pedido solicitado de la familia”, explicó el periodista desde la zona. Y agregó un dato sensible: la información inicial no surgió de un comunicado oficial, sino de un trabajador del hospital, lo que obligó luego a realizar averiguaciones cuidadosas antes de confirmarla.
Esa elección de resguardar la intimidad marcó todo el proceso. No hubo voceros, ni actualizaciones periódicas, ni declaraciones públicas. Solo el paso del tiempo y la confirmación de que el estado era crítico terminaron rompiendo el silencio.
El ascenso y lo que no se supo
También quedaron zonas grises sobre la excursión al Lanín. Consultado sobre si otras personas continuaron el ascenso, Ciuffolotti fue prudente: “No tenemos esa información. Algunos volvieron, otros…”. La prioridad, explicó, pasó rápidamente a ser la salud del chef.
“Ante una situación así, todo cambia”, resumió el periodista, marcando el clima que se vivió en el lugar.
Hoy, Petersen sigue internado y cada dato se maneja con cautela. El silencio, más que ocultar, parece haber sido una forma de proteger. En momentos así, a veces hablar menos también es una decisión.








