Christian Petersen y el comunicado familiar que reveló la gravedad vivida en la montaña

Tras días de silencio y versiones cruzadas, la familia de Christian Petersen habló con un mensaje medido pero contundente. El texto confirmó mejoras, aunque también dejó en claro que lo ocurrido fue mucho más serio de lo que se creyó al inicio.

Christian Petersen y el comunicado familiar que reveló la gravedad vivida en la montaña

La imagen era perfecta: la inmensidad de la Patagonia, el aire puro, el desafío físico de la montaña. Pero ese escenario idílico terminó convirtiéndose en el punto de partida de una situación crítica para Christian Petersen. Hace diez días, durante una excursión en un volcán de la región, el chef sufrió un episodio inesperado en un refugio de altura que obligó a una rápida intervención de los guías.

La bajada fue urgente. Los primeros chequeos encendieron alarmas y, casi sin margen, Petersen fue trasladado a un hospital para recibir atención inmediata. Desde entonces permanece internado en terapia intensiva en San Martín de los Andes. Durante varios días, la información fue mínima: apenas trascendió que había despertado, que podía incorporarse en la cama y que había logrado hablar. Nada más.

Ese silencio, lógico pero inquietante, dio lugar a especulaciones. Por eso, en las últimas horas, su familia decidió romper la reserva y publicar un comunicado extenso en el Instagram del chef. No para dar detalles técnicos, sino para contar su verdad y ponerle palabras a lo vivido.

“El inicio parecía más sencillo”, reconocieron, al agradecer la atención de los hospitales de Junín y San Martín de los Andes. Esa frase, breve pero contundente, dejó entrever que el cuadro se había complejizado con el correr de los días. También destacaron el rol clave del guía que lo acompañaba, cuyo diagnóstico permitió una derivación a tiempo tras detectar un estrés físico extremo provocado por el intento de hacer cumbre en el volcán Lanín.

El dato más fuerte llegó después. La familia confirmó que ese esfuerzo desmedido desencadenó un cuadro preventivo cardiológico y, más tarde, una “fuerte descompensación multiorgánica”. Una definición que explica la magnitud del episodio y justifica la preocupación que rodeó su estado de salud.

Aun así, el comunicado trajo una señal de alivio. En plena Navidad, los Petersen agradecieron “la franca mejoría” de Christian y aseguraron que su evolución es positiva, día a día. El mensaje cerró con un pedido implícito: respeto, calma y valoración de la vida, en un momento donde cada avance cuenta más que cualquier precisión médica.

La montaña quedó atrás. Ahora, la atención está puesta en la recuperación. Y en ese proceso, cada palabra medida parece ser tan importante como el silencio que la precedió.

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