El Chino Leunis viajó a Puerto Madryn con Macarena Martínez Picabea y se animó a nadar con lobos marinos

El conductor y su pareja hicieron una escapada de 76 horas por la Patagonia que incluyó avistaje de ballenas, snorkeling, recorridas por la estepa y gastronomía local. Leunis reconoció que al principio sintió temor frente a los animales salvajes, pero la experiencia terminó siendo uno de los momentos más recordados del viaje.

El Chino Leunis viajó a Puerto Madryn con Macarena Martínez Picabea y se animó a nadar con lobos marinos

El Chino Leunis y Macarena Martínez Picabea viajaron a Puerto Madryn para vivir una escapada de apenas 76 horas y terminaron protagonizando una de las experiencias más particulares de su recorrido: se metieron al agua para hacer snorkeling con lobos marinos en la Reserva Faunística Punta Loma.

El viaje combinó aventura, naturaleza y momentos de descanso. La pareja también recorrió el Área Natural Protegida El Doradillo, navegó por Península Valdés para observar ballenas francas y atravesó distintos puntos de la región antes de regresar a Buenos Aires.

La diferencia con aquella primera visita que Leunis había hecho a la zona unos veinte años atrás fue, según contó, la posibilidad de conocer la Patagonia desde otro lugar. Esta vez no se trató solamente de recorrer un destino turístico, sino de compartirlo en pareja y acercarse de manera directa a su fauna.

El encuentro con los lobos marinos que primero le generó temor

Una de las experiencias que más marcó al conductor ocurrió en Punta Loma. Para ingresar al agua, tanto Leunis como Martínez Picabea utilizaron trajes especiales debido a las bajas temperaturas del Atlántico Sur.

Antes de la actividad, el conductor tenía sus reparos. Le habían explicado que los lobos marinos podían comportarse de manera amigable, pero la idea de meterse al agua con animales salvajes le generaba cierta preocupación.

La percepción cambió por completo una vez que comenzó la inmersión. Leunis contó que terminó acariciando a los animales y destacó especialmente el trabajo de los guías, que establecen las condiciones para que el contacto se produzca sin invadir el comportamiento natural de la fauna.

La escena también quedó registrada en un video en el que puede apreciarse el tono con el que el conductor relata ese cambio: del miedo inicial a la sorpresa de encontrarse cara a cara con los lobos marinos.

Ballenas a pocos metros y una experiencia difícil de explicar

El otro gran momento del viaje llegó durante el avistaje de ballenas en Península Valdés. Leunis contó que observarlas tan cerca de la embarcación fue una experiencia difícil de trasladar con palabras.

También visitaron El Doradillo, uno de los lugares destacados de la zona para observar ballenas desde la costa en determinadas condiciones de marea. Para la pareja, ese contacto con la fauna fue uno de los principales atractivos de la escapada.

Pero el itinerario no quedó limitado al mar. Recorrieron caminos de la estepa a bordo de una 4×4, visitaron el Ecocentro y viajaron hasta Trelew para conocer el Museo Paleontológico Egidio Feruglio. También tuvieron tiempo para probar el tradicional té galés y distintos platos de la gastronomía patagónica, entre ellos paella, rabas, vieiras y langostinos.

El plan que quedó después del viaje

Más allá de las actividades, Leunis destacó especialmente el cuidado del entorno y la manera en que la ciudad convive con su fauna. Para el conductor, esa posibilidad de disfrutar la naturaleza sin invadirla fue uno de los aspectos que más valoró.

La escapada también tuvo un componente personal. Entre los recorridos y los momentos de descanso, la pareja encontró una forma de alejarse de la rutina y compartir tiempo sin el ritmo habitual de la ciudad.

Por eso, las 76 horas en Puerto Madryn no parecen haber quedado como una experiencia aislada. Leunis contó que el próximo viaje podría tener otros acompañantes: esta vez fueron solos, pero ambos se quedaron con ganas de regresar a la Patagonia junto a sus hijos.

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