Tras quedar fuera de la casa por decisión de la producción, la participante paraguaya enfrentó a su compañera y ensayó una justificación que encendió la furia de las redes sociales.

La gala de miércoles en Gran Hermano marcó un hito histórico con la expulsión inmediata de Carmiña, luego de sus expresiones xenófobas contra Mavinga.
Santiago del Moro le dio paso a la voz del «Big», quien comunicó la sanción más severa tras asociar a una compañera con la esclavitud.
«Es una ofensa que no voy a consentir», sentenció la autoridad del reality ante la mirada atónita del resto de los jugadores.
«No soy racista»
Antes de cruzar la puerta giratoria, la ahora exconcursante pidió un minuto para dirigirse directamente a la víctima de sus dichos.
«Entiendo que son las reglas del juego. Sabía que iba a pasar porque soy muy bocona», lanzó en lo que pretendía ser un pedido de disculpas.
La tensión aumentó cuando Carmiña intentó desligarse de la gravedad de sus palabras frente a las cámaras.
«Le pido disculpas a toda la gente de color porque no es un chiste para hacer», soltó antes de retirarse definitivamente.
Para cerrar, la paraguaya miró a Mavinga y remató: «No era para ofenderte, no soy racista».
Reacción en la casa
El clima dentro de la competencia quedó viciado tras la salida de la participante, con los jugadores todavía procesando la decisión de la producción.
Mavinga optó por el silencio mientras sus compañeros intentaban asimilar el impacto de una eliminación sin valija y por fuera de la placa de votos.
Ahora, la jugadora deberá enfrentar el juicio del público en el debate, donde se espera que profundice sobre su conducta dentro del programa.








