Años de silencio terminaron en el Senado, donde el empresario reconstruyó un conflicto que lleva más de dos décadas. Entre expedientes, exposición mediática y versiones enfrentadas, volvió a aparecer un punto que incomoda.

Ricardo Biasotti reapareció públicamente en el Senado y volvió a poner en primer plano su historia con Andrea Del Boca, un conflicto que atraviesa más de veinte años y que todavía tiene consecuencias en el presente.
Durante su exposición en una jornada sobre denuncias falsas, el empresario presentó su caso como una trama marcada por “mentiras, engaños y mucha exposición mediática”, y sostuvo que el vínculo con su hija, Anna Chiara, se vio afectado en ese contexto.
EL MOMENTO QUE CAMBIÓ EL TONO
El clima fue cambiando a medida que avanzaba su relato.
Sin levantar la voz, pero cada vez más directo, fue reconstruyendo una secuencia de denuncias, decisiones judiciales y años sin contacto.
En ese recorrido, dejó una definición sobre toda la historia que explica por qué eligió este momento para hablar.
Hay un punto en el que el tono cambia.
Tras salir del recinto, Biasotti amplió su postura en un móvil televisivo y sostuvo que fue denunciado por amenazas, violencia, secuestro y abuso, y que en todos los casos resultó sobreseído. También remarcó que el vínculo con su hija se interrumpió durante años.
En ese mismo tramo, describió el conflicto como una “telenovela” atravesada por una fuerte exposición mediática y aseguró que hubo intentos de impedir su relación con ella.
UNA IDEA QUE REABRIÓ EL DEBATE
El punto más delicado apareció cuando introdujo una idea que volvió a generar discusión: habló de “recuerdos implantados” y vinculó esa definición a las denuncias más graves presentadas en su contra.
En términos judiciales, lo verificable es que la causa por abuso iniciada en 2019 se cerró y que Biasotti fue sobreseído en 2023.
Con el paso del tiempo, el conflicto derivó en exposiciones públicas, repercusiones mediáticas y nuevos capítulos que reaparecen cada vez que alguno de los protagonistas vuelve al centro de la escena.
La reaparición de Biasotti en el Senado volvió a poner en foco una historia que combina un conflicto familiar, decisiones judiciales y una exposición mediática que nunca terminó de resolverse.








