Benjamín Vicuña se plantó ante la China Suárez por sus hijos: el límite que sacude su acuerdo

La frase fue breve, pero dejó una incomodidad evidente. En medio de rumores sobre Mauro Icardi y un posible cambio de país, el actor chileno habló sin rodeos y expuso una situación personal que pocas veces había mostrado con tanta crudeza.

Benjamín Vicuña rompió el silencio tras su paso por el programa Otro Día Perdido y confirmó lo que hasta ahora se insinuaba: la distancia con sus hijos, que viven en Turquía junto a la China Suárez y Mauro Icardi, se volvió un tema central en su vida cotidiana. Según se vio en su diálogo con la prensa, el actor eligió no esquivar el tema, aunque sí marcó ciertos límites.

La confesión que expuso una realidad incómoda

“Son tramos muy largos donde no veo a mis hijos. Y la verdad que es así”, expresó Vicuña ante las cámaras de Puro Show, dejando en claro el impacto emocional que le genera la situación. Lo que llamó la atención no fue solo la frase, sino el tono: directo, sin maquillaje, lejos de cualquier intento por suavizar la distancia.

En el entorno aseguran que el actor viene atravesando este escenario desde hace tiempo, pero pocas veces lo había dicho de manera tan explícita. La vida de sus hijos en el exterior, vinculada al presente de la China Suárez con Icardi, marca un ritmo que no siempre puede acompañar.

El acuerdo con China Suárez y la postura firme

Ante las versiones que hablaban de un posible conflicto o incluso de la intención de modificar el acuerdo familiar, Vicuña fue tajante. “No, o sea, no. Se dicen cosas, pero no. Nosotros tenemos un arreglo hasta ahora, hasta prontito”, sostuvo, desactivando cualquier especulación inmediata.

Sin embargo, ese “hasta prontito” no pasó desapercibido. Aunque evitó profundizar, dejó entrever que se trata de una situación en revisión constante, atravesada por decisiones que dependen tanto de lo personal como de lo profesional de todas las partes.

El factor Icardi y el silencio elegido

Cuando surgió la consulta sobre el posible futuro futbolístico de Mauro Icardi y cómo podría impactar en la dinámica familiar, Vicuña eligió correrse. “No estoy al tanto y tampoco quiero hablar de eso”, respondió, manteniendo una línea de discreción que repite cada vez que el tema escala mediáticamente.

Lo que sí dejó claro es cuál es su prioridad: que se cumpla el acuerdo vigente y que sus hijos mantengan estabilidad, tanto en lo escolar como en el vínculo con su padre y sus hermanos.

El escenario, por ahora, se sostiene sobre un equilibrio delicado. Las palabras de Vicuña no solo exponen una realidad personal, sino que también dejan abierta una incógnita sobre el futuro inmediato, en un contexto donde cualquier cambio —personal o profesional— podría modificar todo nuevamente.

Scroll al inicio