Barby Franco y decisiones cotidianas que marcan la crianza de Sarah

Entre respuestas simples y gestos íntimos, Barby Franco mostró cómo vive la maternidad sin apuros ni moldes ajenos.

Barby Franco y decisiones cotidianas que marcan la crianza de Sarah

La escena fue mínima y, a la vez, elocuente: una imagen nocturna, madre e hija abrazadas, y una respuesta directa que evitó discursos grandilocuentes. Así eligió mostrarse Barby Franco cuando abrió una ronda de preguntas en Instagram para hablar de la crianza de Sarah Burlando. Sin fórmulas ni consignas, contó cómo toma decisiones cotidianas y dejó una sensación clara: no corre carreras que no siente propias.

A lo largo de varias historias, la modelo compartió momentos simples del día a día. Despertares tranquilos, juegos en el agua, paseos al aire libre, viajes en avión y escenas familiares en casa. Cada imagen venía acompañada por respuestas breves, sin rodeos, a las dudas de sus seguidores. Eso, justamente, fue lo que más llamó la atención.

Cuando le preguntaron por el uso del pañal, Franco fue concreta: durante el día ya no lo usa, aunque por la noche sí. Con el chupete, la postura fue similar. No hay apuro ni dramatización; prefiere respetar los tiempos de su hija y evitar comparaciones externas. Una decisión que, en redes, suele generar opiniones encontradas.

Una crianza sin reglas rígidas

El tema de la alimentación también apareció. En una postal íntima, explicó que Sarah come de todo, aunque hay algunas comidas que no forman parte de su rutina. Sin listas prohibidas ni reglas estrictas, la idea volvió a ser la misma: flexibilidad y sentido común.

Otro momento que tuvo repercusión fue cuando le consultaron si Sarah es consentida y cómo maneja los límites en casa. Sobre una imagen familiar, Barby respondió con una frase que circuló rápido: “Por toda la familia, muy al igual que Beltrán, pero la única que le pone límites soy yo”. Con humor, reconoció que ese rol no siempre es fácil, pero lo asume con convicción.

Las historias también mostraron a la nena viajando en avión, recorriendo la cabina con curiosidad. A la pregunta de si le gusta volar, la respuesta fue sencilla y tierna: le encanta. Lo mismo ocurrió cuando hablaron del idioma; ante la consulta sobre el inglés, Barby contestó sin exagerar: “Sí, algo”.

Sin discursos idealizados ni escenas impostadas, la modelo —pareja de Fernando Burlando— volvió a mostrar una maternidad atravesada por el afecto, la presencia y decisiones firmes, pero amorosas. Una forma de criar que no busca convencer a nadie, aunque inevitablemente abre conversación.

Scroll al inicio