El choque de Barby Franco en Cañuelas: el riesgo que corrió la hija de Fernando Burlando

Manejaba con su hija por una zona rápida cuando un auto se cruzó y la obligó a frenar de golpe. Detrás venían lanzados y lo que siguió quedó marcado por segundos de puro pánico que no se pueden borrar.

El choque de Barby Franco en Cañuelas: el riesgo que corrió la hija de Fernando Burlando

Barby Franco manejaba por la zona de Cañuelas cuando el viaje dejó de ser un trayecto más. Un auto que circulaba delante de su unidad realizó un giro prohibido y la dejó sin espacio para reaccionar con tiempo, obligándola a una maniobra al límite.

Video: Via SZeta

No tuvo otra opción que clavar los frenos de su Tesla para no llevárselo puesto. El problema no estaba solo adelante: atrás venían otros vehículos lanzados que no esperaban encontrarse con semejante frenazo en medio del asfalto.

El impacto llegó desde atrás de forma violenta. Primero uno, después otro. Dos autos se la llevaron puesta en milésimas de segundo, en un tramo de ruta donde todos van rápido y nadie imagina que el desastre está a la vuelta de un giro mal hecho.

En ese instante es donde aparece el dato que cambia todo: la pequeña Sarah Burlando estaba atrás. En su asiento, ajena a lo que venía pasando adelante hasta que el auto se sacudió por el doble golpe de los vehículos que venían por detrás.

Barby no pensó en el daño del coche ni en los papeles. Giró la cabeza desesperada para ver a su hija, para saber si estaba bien. Ese fue su único reflejo mientras el humo de los otros motores empezaba a invadir la escena.

EL AUTO DE BURLANDO Y LA FUGA EN LA RUTA

El vehículo que manejaba Barby es el Tesla que le regaló Fernando Burlando en la última Navidad. La estructura de seguridad respondió como tenía que responder en un contexto donde un choque en cadena suele complicarse más de la cuenta.

El conductor que provocó el desastre no frenó y desapareció de la vista de todos. Giró donde no debía, desató la secuencia de choques y se dio a la fuga dejando a la modelo y a su bebé a merced del resto del tránsito.

Cuando el movimiento se detuvo, vino el chequeo inevitable. Barby Franco revisó a Sarah y a la mujer que iba con ellas, todavía con el pulso arriba y el ruido del choque dándole vueltas en la cabeza.

Los datos oficiales trajeron algo de alivio: de milagro, nadie resultó herido. Pero el susto no se mide en golpes físicos, sino en la fragilidad de haber tenido a su hija en el medio de una carambola asfáltica.

La escena duró apenas unos segundos: un giro criminal, un frenazo seco y dos autos encima de una nena. Hay momentos que terminan rápido, pero la sensación de haber rozado el final no se olvida tan fácil.

Barby Franco salvó a su hija de milagro, el Tesla absorbió el golpe y ahora todos buscan al responsable que provocó el caos y huyó sin mirar atrás.

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