La cantante se animó a contar una herida profunda que nació en la adolescencia y todavía la acompaña. Un testimonio honesto sobre cuerpo, exposición y dolor.
Ángela Torres decidió poner en palabras algo que la marcó desde muy joven. En una entrevista íntima y sin rodeos, la cantante habló por primera vez del trastorno alimenticio que padece desde chica, una problemática que, según contó, se originó en el maltrato y la exposición pública que sufrió durante su adolescencia.
Con serenidad, pero sin ocultar el dolor, Ángela Torres explicó que durante años se habló de su cuerpo en medios y programas de televisión. Esa mirada constante, muchas veces cruel, la hizo sentir vulnerable y expuesta en una etapa clave de su vida. “Tengo mucho desorden alimenticio y muchos mambos con eso”, confesó, dejando en claro que se trata de una lucha que todavía continúa.
El episodio que la marcó para siempre
En ese relato, la artista recordó un momento puntual que quedó grabado en su memoria. Tenía 17 años, estaba sola en su casa y prendió la televisión. En ese instante, en un programa conducido por Mirtha Legrand, varias personas se burlaban de su cuerpo al aire. “Se reían, me decían enana, gordita, que no era estilizada”, recordó.
Lejos de exagerar, Ángela Torres explicó que ese episodio fue uno de los tantos que contribuyeron a construir una relación conflictiva con su cuerpo. No fue un hecho aislado, sino parte de una dinámica que se repitió durante años y que dejó consecuencias reales en su salud emocional.
Una herida que aún está en proceso
Hoy, con más herramientas y experiencia, Ángela Torres reconoce que sigue trabajando en esas heridas. Admitió que hay aspectos de ese pasado que todavía le cuesta sanar, aunque también destacó la importancia de hablarlo y visibilizarlo.
Su testimonio volvió a abrir un debate incómodo pero necesario: el impacto que puede tener la exposición mediática temprana y el maltrato público en la salud mental. Una historia que no busca escándalo, sino comprensión.








