Ángel de Brito respondió sin rodeos tras los dichos de Fernanda Callejón

Después de las acusaciones al aire, el conductor habló desde su programa y fue directo a un punto que incomodó a la actriz. La tensión viene de lejos y volvió a quedar expuesta.

Ángel de Brito respondió sin rodeos tras los dichos de Fernanda Callejón

El clima ya estaba espeso, pero igual sorprendió el tono. Ángel de Brito no esquivó el conflicto y decidió contestar públicamente a Fernanda Callejón, luego de que ella lo señalara como “misógino y violento” en televisión. Lo hizo desde su espacio en Bondi Live, con frases filosas y una postura clara: no piensa retroceder.

La reacción llegó después de que Callejón hablara en La Mañana con Moria, el ciclo que conduce Moria Casán, donde apuntó directamente contra el periodista. Molesta, sin rodeos, lo acusó de desvalorizarla como profesional y de atacarla de manera personal. El gesto, la voz tensa y las palabras elegidas dejaron en claro que el malestar no era nuevo.

De Brito recogió el guante sin demasiada introducción. Apenas arrancó su programa, fue al hueso. Dijo que la considera “una pesada” y explicó por qué, desde su mirada, no funciona como panelista. Habló de interrupciones, de risas forzadas y de falta de timing. No lo dijo con enojo desbordado, pero sí con una firmeza que dejó poco margen a la interpretación.

Un conflicto que no empezó ahora

Lo que se vio estos días es solo la superficie. La relación entre Ángel de Brito y Fernanda Callejón arrastra años de tensión, desde la abrupta salida de ella de LAM. El tiempo, lejos de enfriar el vínculo, pareció endurecerlo. El detonante actual fue el debate mediático alrededor de Luciano Castro y los dichos de Sabrina Rojas, que reactivaron viejas heridas.

En su descargo, Callejón fue explícita: aseguró que De Brito intenta instalar una imagen negativa sobre ella y cuestionó su autoridad para juzgarla. Esa acusación tocó un nervio sensible. La respuesta del conductor fue técnica, casi fría, centrada en el rol televisivo y no en lo personal, aunque el remate final —“entiende lo que puede, pobrecita”— terminó siendo lo más comentado.

El cruce quedó expuesto, sin filtros ni reconciliaciones a la vista. Dos miradas enfrentadas, una historia previa cargada y una incomodidad que, por ahora, sigue abierta frente a las cámaras.

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