Cinthia Fernández se quebró al aire y contó cómo perdió su negocio

La panelista habló con angustia en La mañana con Moria y dejó al descubierto un conflicto laboral que la desbordó. Una historia atravesada por el miedo a no poder trabajar.

Cinthia Fernández se quebró al aire y contó cómo perdió su negocio

Cinthia Fernández llegó al estudio con la voz tomada y la mirada baja. No estaba callada por timidez: estaba intentando sostenerse. En La mañana con Moria, su silencio llamó la atención y Moria Casán le abrió el micrófono. Ahí, sin vueltas, apareció el quiebre.

“Me volvieron a cerrar la cuenta de Instagram”, dijo, y la frase salió cargada de bronca y cansancio. No era la primera vez en el año. Según explicó, las denuncias se repiten, muchas hechas con bots, y apuntan a supuestos abusos en videos donde baila con sus hijas. “Meta bloquea sin chequear”, resumió, con lágrimas que ya no podía disimular.

Lo que siguió fue más duro. Cinthia Fernández contó que vive de las redes sociales, que ahí están las marcas, los productos y el trabajo cotidiano. Con las fiestas encima, quedarse sin Instagram no es solo un problema técnico: es quedarse sin ingresos. “Recuperarlas me sale una fortuna”, explicó, mientras intentaba ordenar el relato.

En ese punto apareció un dato que terminó de dimensionar el impacto. La última vez que atravesó una situación similar, tuvo que vender su sala de escape, un negocio que había armado con ahorros y entusiasmo. “En un mes hubo que poner seis mil dólares más, más lo de las marcas que no entendieron”, detalló. Algunas la esperaron. Otras no.

“Necesito trabajar”

También apuntó contra un circuito que describió como perverso: quienes te bloquean, muchas veces, son los mismos que después ofrecen la solución. “Tenés que pagar por fuera para que te devuelvan la cuenta”, lanzó, sin dar nombres.

Sobre quién estaría detrás de estas denuncias, prefirió no profundizar. Solo admitió que conoce a la persona. Lo que sí dejó claro fue el agotamiento. “Estoy podrida. No jodo a nadie. Necesito trabajar”, repitió.

Cinthia Fernández cerró con una frase simple y pesada a la vez: las redes son su negocio. Y cuando ese sostén se cae, todo lo demás tambalea. Una exposición cruda, sin maquillaje, que dejó más preguntas que respuestas.

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