La modelo quedó en el centro de una polémica inesperada y decidió explicar lo que no se ve detrás de una imagen.

Rocío Marengo no buscó generar ruido. Sin embargo, una imagen publicada en sus redes fue suficiente para desatar una catarata de comentarios. A pocos días de haber recibido el alta tras el nacimiento de su hijo Isidro, se mostró arreglada para salir a cenar. El detalle que encendió la polémica fue otro: el bebé sigue internado en Neonatología.
El contraste fue inmediato y brutal. Mientras algunos celebraron verla de pie y activa, otros no tardaron en juzgarla. “¿Cómo puede salir si su hijo está en Neo?”, fue una de las frases que más se repitió. La incomodidad creció rápido y la etiqueta de “mala madre” apareció sin filtro, como suele pasar en las redes.
Lo que llamó la atención fue el silencio inicial. Marengo eligió no responder de inmediato. Pero cuando habló, lo hizo con una mezcla de cansancio y firmeza. “La gran mentira de las redes”, lanzó, apuntando directo al juicio superficial. Explicó que una salida breve no define lo que se vive por dentro y que una prenda con lentejuelas no cuenta la historia completa.
Lo que no se ve detrás de una foto
En un video dirigido a sus seguidores, Rocío fue más allá. Contó que atravesó meses muy duros, con hemorragias, una placenta desprendida y un parto de urgencia con riesgo de vida. Detalles que no había compartido antes y que, según dijo, explican el hartazgo frente a las críticas livianas. “Sus comentarios hablan de ustedes, no de mí”, remarcó.
La incomodidad se transformó en tensión cuando dejó en claro que no necesita validación externa para sentirse madre. “Jamás me harán dudar de mi rol”, afirmó. También llevó tranquilidad: Isidro está bien y la internación en Neo es parte de un proceso que, según explicó, está llegando a su fin.

Al final, la escena vuelve al punto de partida: una foto, un juicio rápido y una historia mucho más compleja detrás. En tiempos de redes, a veces alcanza un gesto mínimo para desatar una tormenta. Y no siempre hay lugar para entender lo que realmente está pasando.








