LUCIANA SALAZAR ROMPE EL SILENCIO Y REVELA EL DOLOR DE MATILDA EN SU PELEA CON REDRADO

Luciana Salazar no pudo más y destapó lo que más le duele: el sufrimiento de Matilda por el conflicto con Martín Redrado. Después de años de pelea, los detalles de esta guerra siguen dejando marcas profundas.

El sufrimiento de Matilda, según Luciana Salazar

Con la voz entrecortada y un dolor palpable, Luciana Salazar rompió el silencio sobre lo que realmente le está costando este conflicto judicial con Martín Redrado: el sufrimiento de su hija, Matilda. En una charla con Puro Show (El Trece), Luli habló con la angustia de una madre que ve cómo su hija, poco a poco, empieza a entender la complejidad de la guerra que los adultos libran a su alrededor.

Matilda, que desde pequeña ha sido el centro de la disputa, no solo sufre por la ausencia de la figura paterna, sino que también empieza a sentir el peso de ver a su madre triste, como bien lo contó Luciana: “Ya no me pregunta por qué estoy triste, ella ya lo sabe. Me abraza y sufre conmigo”, confesó. Es un detalle que no pasa desapercibido, porque refleja el dolor de una niña que está viviendo una situación mucho más allá de lo que sus años deberían permitirle entender.

La batalla judicial y las marcas de un proceso largo

Este enfrentamiento con Redrado no es reciente. Luciana y Martín han estado en una pelea constante desde que decidieron tener a Matilda mediante un vientre subrogado, un camino que, según Luciana, parecía el único posible por razones de salud. A pesar de las dificultades, ambos compartieron la idea de ser padres. Pero lo que comenzó con la ilusión de una familia, pronto se transformó en una guerra interminable.

A lo largo de estos años, Luciana ha insistido en que Redrado nunca abandonó la idea de ser padre, y que participó activamente en el proceso, desde las clínicas de fertilización hasta las firmas que le dieron forma a la subrogación. Sin embargo, lo que más impacta ahora es cómo este proceso que parecía lleno de buenas intenciones ha desembocado en un conflicto legal que sigue marcando la vida de Matilda.

El costo humano de la guerra

Lo que Luciana dejó en claro es que, tras tanto tiempo, ya no puede más. La guerra con Redrado no solo ha afectado su bienestar, sino también el de su hija. “Esto no da para más”, dijo Luli, cansada de luchar contra un sistema que, según ella, no ha hecho justicia para una niña que sigue pagando las consecuencias de las decisiones de los adultos. Y con cada palabra, se hace aún más evidente lo difícil que es para una madre ver a su hija sufrir en medio de un conflicto tan grande y tan desgastante.

Luciana Salazar, con sus palabras, ha dejado al descubierto la realidad de una batalla legal que involucra mucho más que documentos y decisiones judiciales. Para Matilda, esta guerra está marcando su infancia de manera profunda. Y mientras el conflicto sigue escalando, el sufrimiento de una niña sigue siendo la pieza olvidada de este rompecabezas.

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