A Yanina Latorre le agarró paranoia antes de subirse a un tren en Viena y terminó admitiendo su peor miedo con las valijas

La panelista pasó horas de pura ansiedad junto a su hija Lola y planeó una drástica vía de escape de último momento si la situación en la terminal se le iba de las manos.

A Yanina Latorre le agarró paranoia antes de subirse a un tren en Viena y terminó admitiendo su peor miedo con las valijas

Yanina Latorre pasó por un momento de extrema tensión junto a su hija Lola mientras recorría Europa, al punto de proyectar un escenario caótico que casi la hace cancelar sus planes sobre la marcha.

La conductora, que venía de pasar unos días de descanso y compras en Madrid, se trasladó a Viena para disfrutar de la ópera y los museos. Sin embargo, el panorama cambió por completo cuando llegó el momento de encarar el siguiente destino del itinerario familiar.

El viaje se puso pesado

La tranquilidad se esfumó cuando madre e hija tuvieron que organizar el traslado hacia Budapest para reencontrarse con Diego Latorre y su hijo Dieguito. En ese instante, la panelista de América TV empezó a verse superada por la logística.

“Ahora veo todo negro”, confesó sin filtros a través de sus redes sociales, dejando en claro que el transporte público europeo le estaba generando una incomodidad difícil de manejar.

El foco del conflicto no era el trayecto en sí, sino las complicaciones que imaginaba antes de pisar el andén. Yanina Latorre admitió que su cabeza no paraba de maquinar el peor escenario posible para el viaje.

Un miedo que complicó todo

El verdadero problema radicaba en el equipaje que cargaban tras sus días de paseos en España. “Vamos a tomarnos un tren y viste que la gente viaja con valijas. Nosotras tenemos carry on, valijas de compras, etc.”, relató con evidente preocupación.

La tensión escaló cuando anticipó que el transporte estaría colapsado por los hinchas que viajaban a ver la Champions, lo que desató su mayor temor dentro de la estación ferroviaria.

“Las valijas las ponés al final y escuché tantas historias de gente a la que se las robaron que yo voy a ir pegada a las valijas. Estoy estresada”, disparó, revelando la paranoia que le impedía relajarse.

El plan de escape desesperado

Superada por la ansiedad de no encontrar asiento ni espacio para el equipaje, la panelista reconoció que ya la estaba pasando mal y que su cabeza buscaba alternativas para bajarse de esa situación a cualquier costo.

Fue ahí cuando expuso la drástica decisión que estaba dispuesta a tomar si el panorama se complicaba más: “Bueno, si perdemos el tren, me voy al aeropuerto y me tomo un avión. Soy dramática”.

Al final, madre e hija lograron abordar el transporte y completar el recorrido, aunque la experiencia dejó expuesta la falta de asistencia que sufren los turistas en esas terminales. “Ya estamos, nadie te da información, nadie te ayuda, el pasaje está en austríaco, andá a arreglarte”, concluyó aliviada tras salvarse sola.

Scroll al inicio