“La quiero bien presa”: el audio que complica a Jesica Cirio por los negocios de Elías Piccirillo

Una filtración de chats y un reclamo judicial directo ponen a la conductora en una posición asfixiante. Mientras se investigan donaciones millonarias imposibles de justificar, surge un testimonio que habla de traiciones y amenazas.

"La quiero bien presa": el audio que complica a Jesica Cirio por los negocios de Elías Piccirillo

La situación judicial de Jesica Cirio dio un giro mucho más oscuro tras la aparición de una serie de mensajes que la vinculan directamente con el entorno de su actual pareja, Elías Piccirillo. Lo que comenzó como una investigación derivada del escándalo de Marbella, ahora se transformó en una red de acusaciones cruzadas donde el pedido de detención ya no es solo un rumor de pasillo.

Fernanda Iglesias reveló en Puro Show detalles de la causa que involucra no solo a Cirio, sino también a Piccirillo y Martín Migueles. El escenario es complejo: el empresario y actual marido de la modelo ya cumple prisión domiciliaria por delitos graves, que incluyen desde transporte de estupefacientes hasta tenencia de armas de guerra. En medio de este entramado, la figura de la conductora quedó bajo la lupa de la Justicia por un movimiento de dinero que no cierra.

EL DINERO QUE NADIE EXPLICA

El foco principal de los investigadores está puesto en una donación que la modelo le hizo a su ex, Martín Insaurralde. Se trata de 250 mil dólares y 2 millones de pesos. El documento está certificado, el movimiento existió, pero hay un problema que Jesica Cirio no logra sortear: no puede justificar de dónde sacó esos fondos ni por qué decidió entregárselos a su entonces marido.

La sospecha es que ese dinero se utilizó para tapar huecos financieros de fondos que no estaban declarados. Para la Justicia, la duda es si se triangularon fondos públicos o si se ocultaron bienes de manera deliberada. Sin embargo, mientras los peritos contables revisan los números, un elemento mucho más inquietante apareció en la causa: un chat que cambia el tono de la investigación.

UNA TRAICIÓN EN NORDELTA

La filtración de una conversación de Francisco Hauque, quien denunció a Piccirillo por estafa y corrupción financiera, expuso una interna feroz. En esos mensajes, Hauque relata una situación límite que habría ocurrido en la intimidad del círculo de la modelo. Según su testimonio, lo quisieron “tirar a matar” para cerrarle la boca y robarle una supuesta fórmula millonaria.

El relato de Hauque suma un componente de extrema tensión al mencionar festejos privados en Nordelta. Allí, según sus palabras, el entorno de la conductora habría celebrado su desgracia en una noche de excesos. Es en ese contexto donde surge la frase que hoy resuena en los tribunales: “A Cirio la quiero bien presa”.

EL PEDIDO DE DETENCIÓN

El denunciante asegura que el grupo, al que denomina como “Elías y el lobo”, actuó con total impunidad mientras él temía por su vida. Esta acusación por “plantación de drogas” y “estafas” dentro de la denominada causa SIRA es lo que termina de acorralar a la modelo, ya que la Justicia busca determinar hasta qué punto ella estaba al tanto de estos movimientos.

Por ahora, Jesica Cirio permanece imputada por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero. El avance de la investigación contra Piccirillo y la aparición de estos chats que hablan de intentos de asesinato y venganzas personales, colocan a la modelo en el centro de una guerra de estafas que recién empieza a mostrar sus cartas más peligrosas.

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