Flor Bertotti y Federico Amador le escaparon a la cocina perfecta: el estilo real que armaron en su casa

La pareja decidió alejarse del minimalismo frío que usan la mayoría de los famosos. Entre estantes abiertos y mármol, dejaron a la vista un detalle que pocos se animan a mostrar.

Flor Bertotti y Federico Amador le escaparon a la cocina perfecta: el estilo real que armaron en su casa

Flor Bertotti y Federico Amador suelen compartir su día a día con una naturalidad que no es común en el mundo del espectáculo. Sin embargo, en sus últimos videos, hubo un espacio que se llevó todas las miradas. No fue por un anuncio especial, sino por la decisión estética que tomaron para el lugar donde pasan la mayor parte del tiempo: su cocina.

A diferencia de las casas de revista que parecen museos intocables, la pareja apostó por el estilo japandi industrial. Es una mezcla que busca la calidez de la madera pero con la practicidad de lo moderno. Pero lo que realmente llamó la atención es cómo esa estética convive con los “accidentes” domésticos de la actriz.

TODO A LA VISTA

Lo primero que rompe con el diseño tradicional son los estantes abiertos. En lugar de esconder todo detrás de puertas de alacena, Flor y Federico eligieron tener los frascos, la vajilla y hasta los electrodomésticos a la mano. Esta disposición, que para muchos sería un caos de limpieza, en su cocina funciona como un elemento decorativo más.

Esta elección deja expuesta la verdadera dinámica de la casa. En uno de sus clips más recientes, mientras intentaba cocinar tortillas de maíz, se pudo ver cómo esa organización le permite moverse rápido, aunque el resultado de la receta no fuera el esperado.

EL MÁRMOL NO PERDONA

El centro de la escena son las dos mesadas de mármol blanco. Son amplias, luminosas y funcionan como el set de grabación perfecto para sus tutoriales. Pero lejos de ser solo para la foto, son superficies de trabajo real. Ahí es donde se vio a la actriz lidiar con una masa que se resistía, mostrando que ni el diseño más sofisticado te salva de un momento de “indignación” en la cocina.

La combinación de materiales es clave: el frío del metal y el mármol se corta con la madera estratégica. Es un equilibrio que busca que el ambiente no se sienta vacío, algo que Bertotti suele reforzar con su tono conversacional y directo mientras muestra sus fallidos culinarios.

LA DECISIÓN DE MOSTRARSE

Al final, lo que queda claro es que la cocina de Flor Bertotti y Federico Amador no está diseñada para las cámaras, sino para ser usada. Los electrodomésticos están integrados y todo parece estar en su lugar, hasta que empieza la acción.

Esa honestidad entre un estilo tendencia y el desorden de una receta que “sale mal” es lo que terminó de conectar con sus seguidores. Lograron lo que pocos: que una cocina de diseño se sienta, por fin, como una casa de verdad.

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