Marina Calabró y el chiste que Mirtha Legrand no le perdonó: “Me hizo la cruz”

La periodista reveló la trama detrás del conflicto que la alejó de la diva durante diez años. Una frase sobre los Martín Fierro, un mensaje distorsionado y una sentencia que duró una década.

Marina Calabró y el chiste que Mirtha Legrand no le perdonó: "Me hizo la cruz"

Marina Calabró decidió romper el silencio y ventilar una de las internas más potentes de la televisión argentina. En medio del clima tenso que siempre generan las nominaciones a los Martín Fierro, la periodista recordó el momento exacto en el que su relación con Mirtha Legrand se quebró por completo. No fue una discusión al aire, sino algo mucho más profundo: una “cruz” que cargó durante diez años.

Lo que pocos sabían es que el origen de este distanciamiento fue un malentendido vinculado a uno de los mitos urbanos más picantes del espectáculo: la supuesta compra de premios. Según relató la panelista, una infidencia y un nombre que apareció en el medio terminaron por sentenciar su vínculo con la Chiqui.

UN MENSAJE QUE LLEGÓ MAL

El conflicto no nació de una mala intención de Calabró, sino de cómo le contaron la historia a la conductora. La periodista señaló directamente a Pampito como el responsable de haberle llevado una versión distorsionada a la diva. “Me metió en un quilombo”, confesó al explicar que a Mirtha le llegó que ella la había acusado de comprar un Martín Fierro de Oro.

Ese primer premio dorado, ganado por el programa Fax en 1991, siempre estuvo rodeado de versiones sobre “intereses creados”. En ese contexto, Marina recordó una vieja anécdota de una cena donde la propia Mirtha, entre risas, le habría dicho a Carlos Rottemberg: “Si sabía que se compraba, me lo compraba para mí”.

DIEZ AÑOS EN CAPILLA

Lo que para la periodista era un recuerdo simpático sobre un chiste de la diva, se transformó en una ofensa imperdonable cuando llegó a oídos de Legrand fuera de contexto. Para la Chiqui, no hubo humor: hubo una acusación contra su trayectoria. Desde ese momento, el diálogo se cortó de cuajo.

“Mirtha me hizo la cruz, me tuvo en capilla durante una década”, reveló Marina. La situación fue tan rígida que, según su mirada, la conductora todavía hoy sigue convencida de que aquella frase fue un ataque directo.

LA HERIDA QUE SIGUE ABIERTA

A pesar de que Calabró intentó aclarar que sería imposible que una figura de la talla de Mirtha necesite comprar un reconocimiento, el daño ya estaba hecho. La panelista aprovechó el revuelo actual por los “favoritismos” de APTRA y Telefe para dejar en claro cómo se manejan las tensiones detrás de escena.

El gesto de la diva no fue menor: una década de silencio por un comentario mal interpretado que, hasta el día de hoy, parece seguir marcando una distancia difícil de cerrar entre ambas.

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