Mica Viciconte y Vicky Xipolitakis no se hablan: el plan de Ariel Rodríguez Palacios para que el programa siga en pie

La llegada de la mediática rompió la química del equipo de Telefe y el conductor tuvo que intervenir de urgencia. Los detalles de una interna que tiene fecha de vencimiento.

Mica Viciconte y Vicky Xipolitakis no se hablan: el plan de Ariel Rodríguez Palacios para que el programa siga en pie

Lo que parecía un equipo consolidado en los mediodías de Telefe terminó convirtiéndose en un escenario de extrema frialdad. La armonía que Ariel Rodríguez Palacios había logrado en su cocina se rompió, y hoy el clima en el estudio de Ariel en su salsa es, según quienes lo habitan, de un “hielo absoluto”.

La situación escaló tanto que el conductor tuvo que tomar una decisión de emergencia. No se trató de un pase de comedia frente a cámara, sino de un movimiento detrás de escena para evitar que el conflicto termine por desarmar el ciclo.

UNA REUNIÓN A PUERTAS CERRADAS

El quiebre tiene nombres propios y un punto de partida claro. El trío original que formaban Ariel, Mica Viciconte y Nico Peralta funcionaba en sintonía, pero la incorporación de Vicky Xipolitakis alteró esa dinámica de manera definitiva. Lo que empezó como un rumor de pasillo derivó en una intervención directa del propio cocinero.

En las últimas horas, se supo que existió un encuentro privado. Ariel Rodríguez Palacios convocó a Mica y a Vicky a una reunión secreta para intentar frenar lo que ya era evidente para todos en el canal: la relación entre ellas es nula.

NADIE SE HABLA EN EL ESTUDIO

El objetivo de este encuentro fue tratar de “calmar los ánimos” ante un ambiente que se volvió insostenible para el trabajo diario. Sin embargo, los resultados no parecen haber sido los esperados. La distancia entre la panelista y la mediática no es solo profesional; hoy se describe como un distanciamiento total donde el diálogo simplemente dejó de existir.

La tensión no solo afecta a las protagonistas. El resto del equipo quedó atrapado en una interna que cambió el humor de un programa que, hasta hace poco, basaba su éxito en la buena onda del grupo.

EL LÍMITE QUE PUSO LA PRODUCCIÓN

A pesar de los intentos por recomponer el vínculo, la decisión de la producción y de Ariel fue drástica. No habrá cambios inmediatos, pero sí una fecha de vencimiento para este esquema de trabajo que hoy se sostiene con alfileres.

El plan para que el programa siga en pie consiste en aguantar la formación actual bajo un acuerdo de convivencia mínima. El punto de quiebre ya está marcado en el calendario: el Mundial será el límite para definir quiénes siguen y quiénes quedan fuera de la “limpieza” que se evalúa para los integrantes del ciclo. Mientras tanto, el desafío de Rodríguez Palacios será cocinar cada mediodía en medio de un clima que, puertas adentro, ya nadie puede ocultar.

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