Lo que nadie sabía del vínculo entre Andrea del Boca y su hija: la fuerte acusación de Ricardo Biasotti

El silencio que se instaló en la mesa de La noche de Mirtha no fue casual. Ricardo Biasotti se sentó frente a Juana Viale con la intención de romper años de mutismo, pero no eligió hablar de actualidad, sino de un pasado que, según su versión, marcó el destino de una relación familiar de manera irreparable.

Lo que nadie sabía del vínculo entre Andrea del Boca y su hija: la fuerte acusación de Ricardo Biasotti

La declaración no fue un comentario al pasar. El empresario se enfocó en un período específico, los primeros meses de vida de su hija, donde asegura que su rol como padre fue anulado deliberadamente bajo una estrategia que todavía hoy, dos décadas después, mantiene el conflicto en los juzgados.

La narrativa de Biasotti apuntó directamente hacia Andrea del Boca. En su relato, el invitado describió una situación que definió como el inicio del conflicto, donde el acceso a la identidad y al vínculo físico con la menor fue, según sus palabras, bloqueado sistemáticamente.

El reclamo por la identidad

El momento de mayor tensión ocurrió cuando el invitado reveló un detalle que nadie esperaba escuchar: «Mi hija fue una NN durante cuatro meses». El empresario detalló que, en aquel entonces, la niña no estaba inscripta, lo que lo colocaba en una situación de total vulnerabilidad legal para avanzar con el reconocimiento.

Biasotti aseguró que recurrió a la Justicia con un pedido desesperado para que se le permitiera inscribirla, pero que se encontró con una barrera inquebrantable. Según su testimonio, no se trató de un error administrativo, sino de una maniobra diseñada para impedir cualquier lazo legal o afectivo.

La sombra de una ausencia legal

El empresario fue aún más allá al explicar las implicancias de ese período de aislamiento. Sostuvo que, durante esos meses, el contacto fue inexistente y que, de haber ocurrido algún evento imprevisto, nadie se habría enterado de su existencia como padre. «Si yo desaparecía, nadie se hubiera enterado de nada», sentenció ante la mirada atenta de los comensales.

Esta postura fue presentada por Biasotti no como una opinión, sino como un hecho respaldado por expedientes. El empresario insistió en que su intención al romper el silencio es, simplemente, aclarar la verdad, apoyado en documentación que, según afirmó, no deja margen para interpretaciones subjetivas. El conflicto, que reapareció tras la reciente actividad mediática de Andrea del Boca, pone nuevamente el foco en una historia de desencuentros que, pese al paso del tiempo y las decisiones judiciales, sigue sin encontrar un punto final.

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