La salud del actor de 78 años atraviesa un proceso complejo. Tras un reciente episodio que encendió las alarmas, su entorno rompió el silencio sobre el cuadro clínico que lo mantiene internado y los pasos a seguir.

La preocupación por Mario Alarcón escaló en las últimas horas. El reconocido actor, quien dejó una huella imborrable en la pantalla grande con su participación en Entre Caníbales, se encuentra bajo observación médica desde el 31 de marzo.
El cuadro, que comenzó con una internación de urgencia en el hospital Durand por complicaciones cardíacas y respiratorias, derivó posteriormente en un traslado a la Clínica de la Esperanza. Fue su hijo, Matías Alarcón, quien tomó la posta para comunicar cómo fueron estos últimos días de hermetismo y tensión.

LA EVOLUCIÓN TRAS DÍAS DE INCERTIDUMBRE
La situación tuvo un pico de complejidad durante el último fin de semana. Según los detalles que trascendieron, el estado de salud del artista tuvo una variante que obligó a los profesionales a tomar medidas drásticas para estabilizar sus vías respiratorias.
Sin embargo, el panorama cambió en las últimas horas. «Hace cinco días tuvo un nuevo episodio respiratorio y lo tuvieron que intubar. Hoy, por suerte, ya le sacaron el respirador; está lúcido y se siente bien», confirmó Matías Alarcón ante las consultas de los medios.
Con el peligro inmediato disipado, el objetivo médico ahora está puesto en la insuficiencia cardíaca que arrastra. El plan es que, una vez estabilizado, el actor pueda continuar su recuperación con medicación específica y la posible colocación de un CDI, un dispositivo clave que funciona como marcapasos y desfibrilador.
Su trayectoria, marcada por hitos en el Teatro San Martín y una presencia ineludible en series como Los Simuladores, mantiene a sus seguidores pendientes de cada avance, aguardando que el prestigioso intérprete pueda retomar su labor.








