La Chiqui tuvo que ausentarse de las grabaciones de su programa en El Trece por una complicación de salud que despertó alarmas. Los detalles de un cuadro que obligó a llamar de urgencia a Juana Viale.

El viernes de grabaciones en Canal 13 transcurría con normalidad hasta que una noticia de último momento sacudió a la producción. Mirtha Legrand, quien a sus 99 años mantiene una asistencia perfecta y un compromiso inquebrantable con su audiencia, no pudo presentarse en el estudio.
A pesar de que la conductora insistió en realizar el programa a toda costa, su entorno médico y familiar le impuso una pausa obligada. La ausencia de la diva en las cenas de los sábados es un hecho excepcional que, de inmediato, dio lugar a diversas especulaciones sobre su estado general.
UN CAMBIO DE DIAGNÓSTICO QUE PREOCUPA
En un principio, las versiones que circulaban en los pasillos del canal hablaban de un simple resfrío común, producto de los cambios de temperatura y el uso de aire acondicionado. Sin embargo, con el correr de las horas, la información se tornó más compleja.
La periodista Débora D’Amato fue quien se encargó de desmentir la versión inicial en el programa A la tarde. Según la panelista, quien mantiene contacto directo con el entorno de la conductora, el cuadro clínico se despega de una gripe estacional y requiere cuidados preventivos mucho más rigurosos.
«No es ninguna gripe ni un resfrío», sentenció la comunicadora al revelar que Mirtha Legrand padece en realidad una bronquitis. Esta afección respiratoria, dada la avanzada edad de La Chiqui, encendió las luces de alerta debido a los antecedentes clínicos de la figura tras haber transitado un episodio de Covid en la post pandemia.
LA DECISIÓN DE LA FAMILIA Y EL REEMPLAZO DE JUANA VIALE
Ante la imposibilidad de que la diva tome el mando de su mesa, la producción debió activar el protocolo de emergencia. En esta oportunidad, será su nieta, Juana Viale, quien asuma la responsabilidad de conducir el ciclo de este sábado 18 de abril, tal como ha sucedido en otras situaciones extremas de salud.
La preocupación radica en la fragilidad de una mujer de casi un siglo de vida que, si bien se encuentra estable, debe enfrentar un proceso de recuperación específico. El diagnóstico de bronquitis dejó recalculando a los médicos, quienes vigilan de cerca la evolución para evitar complicaciones mayores.
Por el momento, el regreso de la leyenda de la televisión queda supeditado a su mejoría clínica. La prioridad absoluta de su círculo íntimo es el descanso total, lejos de las luces y la exigencia que demanda una grabación de varias horas.








