Silvio Soldán, su hijo Silvio Augusto y una denuncia que destapó lo que ocurría puertas adentro

Una ex cuidadora denunció pagos en negro y episodios dentro del entorno íntimo del conductor. Del otro lado, Soldán respondió y dejó planteada una versión completamente distinta.

Silvio Soldán, su hijo Silvio Augusto y una denuncia que destapó lo que ocurría puertas adentro

Silvio Soldán quedó envuelto en un conflicto que salió de su casa y terminó en la Justicia. Una ex cuidadora presentó una denuncia laboral y apuntó a situaciones que, según su relato, vivió durante años dentro del entorno del conductor.

Rebeca Parra aseguró que trabajó más de seis años como cuidadora. Según su testimonio, no estaba registrada y cobraba en efectivo, sin aportes ni comprobantes formales.

Pero lo que tensó todo no fue solo lo laboral.

EL MOMENTO EN QUE SU HIJO CAMBIÓ TODO

La denunciante marcó un punto concreto: la convivencia se volvió difícil cuando se incorporó a la casa el hijo del conductor, Silvio Augusto. Desde ese momento, según su versión, empezaron los episodios más delicados.

Parra describió crisis dentro del hogar y situaciones que —según afirmó— incluyeron violencia física. En uno de los hechos más duros, sostuvo: “me agarró del cuello cuando intenté salir a pedir ayuda”.

También denunció otro episodio de contacto inapropiado y apuntó a la falta de control en la medicación, junto con consumo de alcohol y marihuana que, siempre según su relato, agravaban el cuadro.

EL DÍA QUE TODO PASÓ A LA JUSTICIA

El 12 de marzo de 2026, la mujer envió cartas documento. En ese escrito reclamó la regularización laboral y dejó una advertencia directa: si no había respuesta, se consideraría despedida.

Ese paso hizo que el conflicto dejara de ser interno.

LA RESPUESTA DE SILVIO SOLDÁN

Soldán respondió sin rodeos. Negó haber sido el empleador y aseguró que la contratación no dependía de él.

También cuestionó a la denunciante: habló de conflictos previos, mencionó amenazas y dejó abierta la posibilidad de iniciar acciones legales en su contra.

EL DATO QUE QUEDÓ EN EL CENTRO

En medio del cruce, el propio Soldán confirmó la situación de su hijo, diagnosticado con esquizofrenia y con antecedentes de internaciones. Ese dato, que durante años no tuvo exposición, hoy aparece directamente vinculado al conflicto.

Especialistas remarcan que son cuadros que requieren control permanente, medicación estricta y seguimiento constante. Según lo planteado en la denuncia, ese equilibrio no siempre habría estado presente.


El caso sigue abierto y sin definición. De un lado, una denuncia que describe escenas concretas dentro de una casa. Del otro, una respuesta que rechaza todo. En el medio, una historia que recién empieza a conocerse.

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