Robertito Funes Ugarte lanzó un descargo que cayó directo en el corazón de Gran Hermano.
El cambio de su programa en Telefe desató algo más grande… y el nombre de Santiago del Moro empezó a aparecer.

La decisión llamó la atención desde el primer momento. La salida de La noche de los ex de la grilla de Telefe, justo después del partido de la Selección, dejó más preguntas que respuestas dentro del mundo de Gran Hermano.
Durante horas circularon versiones, pero sin una voz clara. Hasta que Robertito Funes Ugarte decidió hablar. Y lo hizo a su manera.
El mensaje que encendió todo en Telefe
El conductor publicó en sus redes una frase que no pasó desapercibida:
“Un poco harto de todo y de todos”.
No fue lo único. En ese mismo descargo, dejó ver un desgaste más profundo:
“Evidentemente tendría que haber elegido otra profesión… o haberme quedado en Europa”.
Y cerró con una frase que terminó de darle forma al mensaje:
“El manoseo argento me superó”.
Sin mencionar a nadie directamente, el texto empezó a leerse como una indirecta fuerte hacia decisiones internas vinculadas a su programa y al manejo dentro del canal.
Lo que dijo en vivo y el ruido que llegó a Santiago del Moro
Horas después, ya en televisión, Funes Ugarte bajó un poco el tono, pero no cambió el fondo.
“Estoy triste, no indignado. Se manejan malos códigos, te enterás de cosas por terceros”, explicó.
Esa frase fue clave. Porque, según interpretaron en el ambiente, el problema no habría sido solo el cambio de programación, sino las formas.
En ese contexto, la periodista Marina Calabró deslizó que el conflicto podría rozar también a Santiago del Moro, figura central de Gran Hermano.
Sin confirmaciones directas, pero con demasiadas coincidencias, la tensión dejó de ser solo un rumor.
“Grasas” y “nuevos ricos”: el descargo más filoso
Cuando amplió su postura, Funes Ugarte fue todavía más claro sobre lo que le molesta del ambiente actual.
“Estamos acostumbrados a otros modos. Un llamado con educación se puede hacer”, lanzó.
Y enseguida subió la apuesta:
“Hay unos zánganos que toman decisiones… los nuevos CEO que tienen un desdén”.
Pero el punto más fuerte llegó después:
“Me molesta el nuevo rico decisor, el grasa con guita, el que se cree paquete y no es paquete”.
Ahí ya no hubo margen para interpretaciones livianas. El mensaje apuntó directamente a un estilo de conducción dentro de la televisión que, según él, rompió ciertos códigos históricos.
Cómo quedó hoy la situación en Gran Hermano y Telefe
Por ahora, desde Telefe no hubo una respuesta oficial. Tampoco Santiago del Moro se refirió públicamente al tema.
El programa sigue al aire, pero la incomodidad quedó instalada.
Y lo que parecía solo un cambio de horario terminó exponiendo algo más profundo dentro del ecosistema de Gran Hermano.
En un mundo donde todo se decide rápido y muchas veces sin explicaciones, ¿todavía hay lugar para esos códigos que reclama Robertito… o la televisión ya cambió para siempre?








