A los 40, Jésica Cirio reveló el problema de salud que surgió tras un año personal muy intenso. Su mirada hoy está puesta en el bienestar y en su hija.
Jésica Cirio volvió a aparecer en los medios y sorprendió al contar el problema de salud que le detectaron en uno de los momentos más sensibles de su vida. Después de años atravesados por escándalos y tensiones, la modelo explicó que el estrés acumulado terminó afectando su corazón.
En una entrevista con Desayuno Americano, Jésica Cirio relató que le diagnosticaron arritmias y que el impacto emocional de los últimos tiempos la llevó a prestar atención a señales que antes ignoraba. “Me lo descubrieron por el estrés y todo lo que pasó”, dijo con honestidad, marcando la necesidad de resguardarse y bajar el ritmo.
Un cambio necesario en su día a día
A sus 40 años, Jésica Cirio eligió hacer una pausa. Contó que trabaja desde los 11 y que, por primera vez, decidió tomar distancia de la exposición mediática. Lo habló con su terapeuta y lo planteó como un paso indispensable para recuperar equilibrio.
Su prioridad, aseguró, sigue siendo Chloe, su hija, con quien atraviesa una etapa que quiere vivir presente y en calma. Entendió que su cuerpo estaba pidiendo freno y hoy busca evitar que el estrés vuelva a ocupar un lugar central en su vida.
Cómo transita este nuevo momento
Jésica Cirio explicó que mantiene controles médicos, se alimenta bien y entrena, pero que aun así el último año fue especialmente duro. “Soy una persona fuerte, pero necesitaba prestar atención a mi salud”, expresó. También destacó la importancia de apoyarse en su círculo cercano y rodearse de personas que le hacen bien.
En los últimos días se la vio en Punta del Este, donde comenzaron versiones sobre un posible nuevo vínculo afectivo. Sin embargo, ella dejó en claro que cualquier rumor queda en segundo plano frente a su bienestar. Lo urgente hoy es cuidarse.
Al cierre, Jésica Cirio ofreció una reflexión simple pero contundente: escuchar el cuerpo no es una opción, es una decisión que puede cambiarlo todo.

