Una frase al pasar, un recuerdo puntual y una escena que volvió a tomar fuerza. El periodista aportó un detalle que reabre miradas sobre cómo se mueve Wanda detrás de escena.

No fue un golpe de efecto ni una declaración buscada. Fue un recuerdo contado casi al pasar, pero con la seguridad de quien estuvo ahí. En A la Barbarossa, Robertito Funes Ugarte sorprendió al traer a la mesa una escena concreta vinculada a Wanda Nara que dejó a todos atentos.
El contexto era el revuelo por la comunicación telefónica que Wanda tuvo con Maxi López y L-Gante en OLGA. Mientras el panel debatía el impacto de ese momento, Robertito frenó la charla con una anécdota personal. No habló de oídas. Habló de algo que vio.
Recordó una gala de Gran Hermano en la que compartió espacio con Wanda. “Cuando estábamos armando a los participantes, vi que ella tenía dos teléfonos”, contó. A su lado, Kennys Palacios la asistía, alcanzándole los dispositivos en pleno movimiento. Nada fuera de lo común, hasta que llegó el detalle que cambió el tono del relato.
“Escuché cómo cerraba negocios de publicidad para varios jugadores de Italia”, dijo Robertito, con una frase breve y directa. Aclaró que lo sabía porque estaba a su lado. No habló de suposiciones ni versiones: habló de una escena puntual, escuchada en primera persona.
La mesa reaccionó en silencio primero, y con comentarios después. La idea que se instaló fue clara: más allá del personaje público, hay una dinámica constante de trabajo. Wanda como figura central, conectando marcas, nombres y oportunidades. No desde el discurso, sino desde la acción.
Un rol que se repite
Esa imagen encajó con otros comentarios que surgieron al aire. Pía Shaw sumó que Maxi López tiene varios proyectos en marcha y que muchos se desarrollan con la mirada y el consejo de Wanda. Desde contenidos para redes hasta realities vinculados a su cambio físico, todo pasa por su filtro.
También se recordó el antecedente del pase de Mauro Icardi al Galatasaray, un movimiento en el que el propio futbolista destacó el rol de Wanda en su momento. Incluso en MasterChef, donde ella fue conductora, esa capacidad para moverse entre pantallas y contratos siempre estuvo presente.
La frase de Robertito no buscó juzgar ni exaltar. Simplemente dejó expuesta una escena. De esas que, con el tiempo, ayudan a entender por qué alrededor de Wanda Nara siempre parece haber algo más pasando.








