Jorge Rial y una frase incómoda sobre el futuro inmediato de Morena

El conductor habló después de días de silencio y dejó un dato clave que reordena la situación de su hija. No fue una defensa ni un gesto grandilocuente, sino una aclaración seca que cambió el clima.

Jorge Rial y una frase incómoda sobre el futuro inmediato de Morena

El nombre de Jorge Rial volvió a quedar en el centro de la escena cuando decidió hablar. Lo hizo sin rodeos y con un tono más práctico que emocional, pero alcanzó para mover una pieza sensible del tablero que rodea a Morena Rial. Una frase corta, casi administrativa, dejó en evidencia que algo se había desacomodado.

Morena se convirtió en tendencia en las últimas horas como efecto colateral de una causa que no la tiene como protagonista directa, pero sí la roza de cerca. Dos amigas suyas fueron detenidas en la Costa Atlántica, acusadas de participar en una serie de robos recientes. Esa situación volvió a exponer el contexto judicial que atraviesa la joven, actualmente detenida en una cárcel de Magdalena mientras espera definiciones sobre su pedido de prisión domiciliaria.

Ahí apareció el punto incómodo. Una de las mujeres apresadas, Evelyn, figuraba como garante del domicilio donde Morena podría cumplir una eventual domiciliaria. Con esa detención, esa opción quedó, al menos, en pausa. Y fue entonces cuando Jorge Rial decidió hablar públicamente.

En el programa A la tarde, el conductor fue directo. “Lo manejan todos los abogados, en esta (causa de Morena) no tiene nada que ver”, dijo, marcando distancia de cualquier lectura emocional. Acto seguido, confirmó un dato que hasta ese momento no estaba del todo claro: el alquiler de la casa sigue vigente y es él quien se hace cargo.

“Esta chica lo único que es, es la garante”, aclaró, y detalló que lleva cuatro meses pagando la propiedad y afrontando las reformas exigidas por la Justicia. No hubo reproches ni dramatismo. Solo una enumeración de hechos que, dicho así, sonó más a trámite que a gesto paternal.

Desde el panel, Alejandro Castelo sumó una precisión que terminó de ordenar el panorama: la detención de la amiga no haría caer automáticamente la domiciliaria, porque el mantenimiento del domicilio corre por cuenta de Jorge Rial.

El silencio se rompió, pero no para abrir un debate, sino para dejar algo en claro. A veces, una frase fría alcanza para mostrar hasta qué punto la situación se volvió delicada.

Scroll al inicio