Julieta Ortega y Riquelme, señales concretas detrás del rumor

Un cruce de versiones, un movimiento puntual y silencios que no pasan desapercibidos. Lo que empezó a circular el fin de semana sigue sumando señales.

Julieta Ortega y Riquelme, señales concretas detrás del rumor

El rumor no explotó de golpe. Se fue armando de a poco, casi en susurros, hasta que empezó a repetirse en distintos lugares. Julieta Ortega y Juan Román Riquelme quedaron envueltos en una versión que mezcla dos mundos que suelen cruzarse, pero rara vez con tanta cautela.

Todo habría arrancado durante el último fin de semana. En programas de espectáculos comenzaron a aparecer datos sueltos, siempre medidos, sin frases grandilocuentes. Nadie habló de una relación formal ni de un romance consolidado. La idea que sobrevoló fue otra: un acercamiento reciente, un vínculo que estaría empezando a tomar forma.

El detalle que más llamó la atención fue concreto. Según se contó al aire, a Riquelme lo habrían visto acercarse al Palacio Los Patos, el edificio donde vive la actriz. No hubo fotos ni confirmaciones oficiales, pero el solo hecho generó ruido. En alguien tan reservado con su vida privada, ese movimiento no pasó inadvertido. “Es muy hermético, por eso sorprende”, deslizaron en televisión.

Silencio, cautela y una frase clave

Por ahora, ninguno de los dos habló públicamente. Ortega se encuentra en Mar del Plata y mantiene su perfil habitual, lejos de aclaraciones. Riquelme, fiel a su estilo, tampoco salió a desmentir ni a confirmar nada.

En ese contexto, apareció una frase que sumó intriga. La periodista Fernanda Iglesias contó que una persona cercana al mundo del fútbol habló con él y recibió una respuesta breve: “No estoy en pareja con nadie”. La frase no niega un acercamiento, pero tampoco lo confirma. Queda flotando, abierta a interpretaciones.

Ambos están solteros desde hace tiempo. En el caso del presidente de Boca, siempre se mencionó una vida sentimental activa pero extremadamente discreta. En el de Ortega, la exposición mediática nunca fue sinónimo de contar su intimidad.

Hay, además, un dato que vuelve del pasado y suma una capa más humana. Años atrás, Julieta había contado que su hijo Benito, fanático de Boca, soñaba con verla junto a un futbolista. Con el tiempo, ese deseo se concentró en un nombre: Román. Lo dijo en tono de broma, sin imaginar que esa anécdota volvería a circular tantos años después.

Por ahora, todo se mueve en el terreno de las señales y la expectativa. Un rumor reciente, gestos medidos y silencios que dicen más de lo que parecen. El resto, como suele pasar, todavía está en pausa.

Scroll al inicio