Así vive hoy Carolina Giménez, la hermana de Susana que eligió el silencio

Mientras Susana Giménez sigue en el centro de la escena, su hermana Carolina sostiene una decisión poco habitual: vivir sin exposición. Un gesto íntimo que, con los años, despertó curiosidad.

Así vive hoy Carolina Giménez, la hermana de Susana que eligió el silencio

Mientras Susana Giménez continúa siendo una figura omnipresente del espectáculo argentino, su hermana Carolina Giménez eligió desde siempre el camino inverso. No fue un impulso ni una reacción: fue una decisión sostenida. Carolina optó por el perfil bajo, por una vida privada y por un silencio que nunca rompió.

No hay entrevistas, no hay programas, no hay apariciones calculadas. Ese gesto —simple, firme— marcó su recorrido. Lejos de los flashes, armó una rutina tranquila, enfocada en lo personal y lo familiar. Y, aunque su apellido abre puertas en cualquier set, ella decidió no cruzarlas.

Una vida lejos del show

A diferencia de su hermana, Carolina no se dedicó al mundo artístico ni televisivo. Quienes conocen el entorno coinciden en un punto: siempre fue la presencia constante, pero invisible. El sostén silencioso que acompaña sin ocupar lugar. No participa de eventos públicos ni mantiene una actividad mediática o digital que la exponga. Esa coherencia, sostenida durante décadas, la volvió casi un enigma para el público.

La pregunta aparece sola: ¿cómo se vive al margen cuando la fama está tan cerca? Carolina respondió sin palabras. Eligió no explicar, no capitalizar el apellido, no convertirse en noticia. Y eso, en un medio acostumbrado al ruido, llama la atención.

El vínculo con Susana

Pese a los estilos opuestos, el lazo entre ambas siempre fue cercano. Susana mencionó en más de una ocasión a su hermana con cariño y respeto, subrayando su bajo perfil y su elección de mantenerse al margen. Carolina aparece apenas en fotos familiares de archivo o en referencias esporádicas, siempre sin buscar protagonismo.

Carolina Giménez junto a Susana Giménez en una foto familiar de archivo

No hay escándalos ni cruces públicos. Hay, más bien, una relación cuidada, preservada del afuera. Mientras una vive bajo las luces, la otra decidió no estar. Y esa decisión, hoy, dice mucho.

En tiempos donde la exposición parece obligatoria, Carolina Giménez eligió el silencio. Una historia distinta, real, y profundamente humana.

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