La angustia de Marcos Acuña por la desaparición de su hermana en Neuquén

La familia atraviesa horas críticas tras perder contacto con Fabiana Muñoz, quien necesita tratamiento médico.

La angustia de Marcos Acuña por la desaparición de su hermana en Neuquén

La noticia cayó como un golpe seco y todavía no hay alivio. La familia de Marcos Acuña vive horas de profunda angustia por la desaparición de Fabiana Edith Muñoz, su hermana, de quien no se tienen noticias desde el viernes en la ciudad neuquina de Zapala. El silencio, el paso de las horas y la falta de respuestas empujaron el caso a un escenario de máxima preocupación.

Fabiana tiene 42 años y padece esquizofrenia. Está bajo tratamiento médico y requiere cuidados especiales, un dato que volvió urgente cada minuto sin contacto. Salió de su casa y no regresó. No dejó mensajes ni pistas claras. Cuando los intentos familiares por localizarla fallaron, la denuncia fue inmediata.

La voz que mejor expone la desesperación es la de su madre, Sara. Con palabras simples y cargadas de dolor, pidió ayuda públicamente: contó que su hija se perdió y que no logran encontrarla por ningún lado. No hubo dramatismos forzados. Solo una madre hablando desde el miedo más básico.

Dónde fue vista por última vez

Según informó la Policía de Neuquén, Fabiana fue vista por última vez en su domicilio de la calle Antártida Argentina, casa 26, en Zapala. A partir de allí se activó el operativo formal de búsqueda y se difundió un pedido de paradero con datos precisos para facilitar su identificación.

Las autoridades detallaron que es de tez trigueña, contextura delgada, cabello castaño y ojos oscuros. Al momento de desaparecer vestía un gorro negro, campera rompeviento verde, jean azul y zapatillas rosas. Cada uno de esos detalles puede ser clave.

Un pedido urgente a la comunidad

La familia insiste en algo simple y vital: cualquier información, por mínima que parezca, puede ayudar. Piden comunicarse con la comisaría más cercana o llamar al 101 ante cualquier dato sobre su paradero.

Mientras tanto, el impacto también alcanzó al mundo del fútbol. La situación desplazó por completo cualquier foco deportivo. En el entorno de Acuña, hoy todo gira alrededor de una sola cosa: encontrarla. Las horas pasan, la incertidumbre pesa y la esperanza se sostiene en la colaboración de quienes puedan haberla visto.

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