La modelo atraviesa otro sacudón personal y eligió el silencio. La ruptura sorprendió incluso a quienes seguían de cerca su presente.

Evangelina Anderson no está pasando días fáciles y esta vez el golpe llegó por el lado más íntimo. Cuando todo indicaba que atravesaba un momento de calma, trascendió que decidió ponerle punto final a su relación con Ian Lucas, una historia que había empezado hacía pocos meses y que, puertas afuera, parecía firme.
La relación se había gestado durante las grabaciones de MasterChef Celebrity. Entre jornadas largas, cámaras encendidas y desafíos compartidos, nació un vínculo que rápidamente llamó la atención. Para Evangelina, venía siendo un cambio de aire después de una separación muy fuerte de Martín Demichelis. Apostar de nuevo al amor parecía parte de un proceso de reconstrucción personal.
Durante un tiempo, todo indicaba que Ian Lucas era una contención clave. Compartían momentos, aparecían juntos y la relación avanzaba sin demasiada exposición pública. Sin embargo, con el correr de las semanas, empezaron a surgir señales que no cerraban del todo. Declaraciones medidas, silencios prolongados y cierta distancia que se volvió evidente para quienes siguen de cerca su entorno.
La confirmación llegó a través de Guido Zaffora en El Observador, donde lanzó el dato con un enigmático que no tardó en repercutir. “Separados, en crisis, confirmado desde MasterChef Celebrity”, afirmó el periodista, dando por terminada la relación entre Evangelina Anderson e Ian Lucas.
La exposición, en el centro del conflicto
Según explicó Zaffora, el principal cortocircuito habría tenido que ver con la exposición mediática. Evangelina convive con cámaras desde hace años; Ian, no. Esa diferencia habría sido difícil de sostener. “Se cortó la onda. Ian no es mediático y Eva sí”, deslizó el periodista, aludiendo a declaraciones que no habrían caído bien del otro lado.
El contexto tampoco ayudó. Evangelina todavía atraviesa las secuelas de su separación anterior y la exposición de sus hijos sigue siendo un tema sensible. En ese escenario, el vínculo empezó a desgastarse.
Por ahora, ninguno de los dos salió a confirmar ni a desmentir la ruptura. Evangelina eligió el hermetismo y se refugia en su familia. Ian, en tanto, mantiene silencio en redes. A veces, cuando no hay palabras, las decisiones hablan solas.








