Mario Pergolini y la intimidad familiar que siempre eligió cuidar

Mientras volvió a la televisión, el conductor mantiene firme una decisión personal: preservar a su familia del ruido mediático y mostrar solo lo justo.

El regreso de Mario Pergolini a la televisión en 2025 volvió a ponerlo en el centro de la escena. Nuevos proyectos, un estudio renovado y la expectativa de otra temporada exitosa. Sin embargo, detrás de cámara, su vida sigue marcada por una constante que nunca negoció: el bajo perfil familiar.

Desde hace años, Pergolini deja claro que el protagonismo termina cuando se apagan las luces. Está casado desde 1990 con Dolores Galán, con quien formó una familia lejos de escándalos y exposiciones forzadas. Ella eligió un camino completamente distinto al suyo: se dedica a la psicología y mantiene una rutina profesional alejada del mundo del espectáculo. Esa decisión, compartida desde el inicio de la relación, marcó el tono de la vida privada del conductor.

Juntos tuvieron tres hijos. Valentina, la menor, encontró su lugar en la actuación y en 2024 formó parte del elenco del musical Despertar de primavera, en el Teatro Ópera. Aun así, evita el show permanente y se mueve con discreción, sin sobreactuar su apellido.

Tomás, el mayor, se volcó a proyectos ligados a la comunicación y al universo digital, un terreno que inevitablemente dialoga con la trayectoria de su padre, aunque con identidad propia. En el medio aparece Matías, quien pasó por los medios pero terminó consolidándose en la escena musical urbana como DJ y productor de eventos. Produce fiestas como Climax Buenos Aires y se mueve con naturalidad en la noche porteña, siempre sin buscar el foco mediático.

Esa forma de criar y acompañar también se refleja en cómo Pergolini habla de la paternidad. En una entrevista con Andy Kusnetzoff, fue directo y sin frases hechas: dijo que fue honesto como padre y que la relación con sus hijos cambia con el tiempo. No busca ser amigo, tampoco construir vínculos impostados. Prefiere algo más real, menos discursivo.

Quizás por eso, en un ambiente donde casi todo se muestra, la familia de Mario Pergolini sigue siendo un territorio cuidado. No por misterio, sino por elección.

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