Juana Repetto habló del dolor de no estar en el casamiento de su hermano

La actriz quedó afuera de la boda de Bautista Lena y expresó una herida que todavía duele.

Juana Repetto habló del dolor de no estar en el casamiento de su hermano

La alegría del casamiento de Bautista Lena con Delfina Villagra tuvo un costado inesperado y silencioso: la ausencia de Juana Repetto. No fue una foto, no fue un saludo, no fue una historia en redes. Fue no estar. Y eso, para ella, dolió más que cualquier palabra.

El tema salió a la luz en una charla con Fernanda Iglesias, ya de regreso en Puro Show. Ahí, sin vueltas ni maquillaje, Juana habló desde un lugar incómodo, vulnerable, casi a la defensiva. No buscó quedar bien. Dijo lo que sentía.

Una frase que expuso la herida

Todo se tensó cuando Iglesias recordó viejos cruces entre ellas y lanzó una frase que tocó el punto justo. La respuesta de Juana fue inmediata y cruda. Admitió lo dicho en el pasado, lo sostuvo, pero dejó claro que el dolor actual iba por otro lado. No era un enojo pasajero. Era sentirse desplazada.

En su descargo, Juana recordó gestos que marcaron su vínculo con su hermano: él fue padrino de su primer hijo, la acompañó en su propio casamiento y siempre ocupó un lugar central en su vida. Por eso, no estar invitada a uno de los momentos más importantes de Bautista fue un golpe seco, difícil de entender y todavía más difícil de digerir.

En el estudio, la reacción fue inmediata. Pochi de Gossipeame resumió el clima con una frase breve, casi al pasar, pero cargada de empatía. Nadie se rió. Nadie minimizó lo que estaba pasando.

Una interna que quedó expuesta

Juana insistió en algo que repitió más de una vez: si ella y sus hijos quedaron afuera, eso habla más de decisiones ajenas que de su forma de ser. No acusó directamente, pero dejó en claro que la herida existe y no se cierra fácil. Iglesias, por su parte, aportó un dato que sumó distancia: Bautista vive en Portugal y hoy tiene otra vida, otro ritmo, otras prioridades.

Hija de Reina Reech y Nico Repetto, Juana Repetto suele mostrarse fuerte, irónica, segura. Esta vez no. Esta vez habló desde un lugar más frágil, sin escudos, dejando al descubierto que hay gestos familiares que, cuando faltan, duelen el doble.

Scroll al inicio