El exfutbolista compartió la llegada de su segundo hijo con Daniela Christiansson y dejó ver un momento de calma y emoción en medio de un año agitado.

El último día del año tuvo un pulso distinto para Maxi López. Lejos del ruido habitual y de las exigencias laborales que lo tuvieron instalado en Argentina, el exjugador viajó a Suiza para estar donde sentía que tenía que estar: al lado de Daniela Christiansson, en el nacimiento de Lando, su segundo hijo juntos.
La noticia llegó a través de una publicación simple y directa. Una foto, el bebé en brazos y un texto que resumió mucho más que un anuncio: “Llegó para agrandar el equipo”. En esa frase corta hubo balance, alivio y una alegría tranquila después de un año intenso, marcado por cambios y desafíos inesperados, incluso su paso por MasterChef Celebrity.
Lando nació en diciembre de 2025 y se convirtió en el primer hijo varón de la pareja, que ya es mamá y papá de Elle. El nombre no pasó desapercibido. Días antes, Maxi había contado en una entrevista con Susana Roccasalvo, en el programa Implacables, que quería un nombre inglés, en sintonía con la historia familiar y con un guiño personal. Incluso mencionó su admiración por Lando Norris, una referencia que terminó de cerrar la elección.
Más allá del nombre, lo que se filtró en las redes fue el clima previo a la llegada del bebé. Daniela compartiendo una sopa picante que Maxi le cocinó cuando cursaba la semana 38 de embarazo, él respondiendo con humor y ternura, y esa complicidad cotidiana que suele decir más que cualquier declaración formal.
Con Lando ya en casa, la familia suma una nueva pieza a un rompecabezas multicultural y cercano. No hubo grandes anuncios ni gestos grandilocuentes. Solo un nacimiento, una foto y una frase que dejó claro el eje del momento: agrandar el equipo, juntos, y en calma.








