A tres meses del accidente que casi le cuesta la vida, el ex Gran Hermano decidió contar cómo convive hoy con las marcas en su cuerpo.

A veces no hace falta una foto impactante para decirlo todo. Alcanza con una frase honesta. Thiago Medina reapareció en redes y, por primera vez desde el grave accidente en moto que sufrió, mostró las cicatrices que le quedaron. No fue un gesto impulsivo ni espectacular. Fue una decisión íntima, cargada de incomodidad y verdad.
Pasaron tres meses desde aquel choque que lo dejó internado en estado crítico y cambió de golpe un año que venía marcado por la alegría. El nacimiento de sus gemelas había puesto a Thiago en otro lugar emocional. Encima, el accidente lo obligó a frenar todo y a empezar de nuevo, desde el cuerpo.
Esta vez habló de algo que lo atraviesa en silencio. “Todavía no puedo estar sin remera, me cuesta mucho verme así”, confesó. No fue una frase al pasar. Se notó que le pesa. Las cicatrices recorren su torso y brazos, huellas visibles de cirugías que le salvaron la vida pero que hoy le devuelven una imagen que todavía no logra aceptar del todo.
Las marcas que no se ven solo en el cuerpo
En pleno diciembre porteño, Thiago sigue usando ropa cerrada. No es una cuestión de moda ni de pudor exagerado. Es la dificultad de reconocerse frente al espejo y de exponerse a la mirada ajena. Lo que llamó la atención fue el tono: sin victimizarse, sin buscar lástima, pero dejando claro que el proceso también es emocional.
Las operaciones fueron necesarias para reconstruir tejidos y preservar funciones motoras. Eso está claro. Lo que no siempre se dice es lo que viene después: el impacto en la autoestima, el miedo a mostrarse, la sensación de que el cuerpo ya no responde a la imagen que uno tenía de sí mismo.
El sostén de Daniela y la familia
En ese camino, Daniela Celis aparece como un apoyo constante. Thiago lo repite sin vueltas: ella y sus hijas son el motor. Acompañó curaciones, consultas médicas y días difíciles. Ver crecer a las gemelas lo empuja a no bajar los brazos y a seguir con la kinesiología y los controles que todavía forman parte de su rutina.
De cara al próximo año, el ex participante de Gran Hermano planea iniciar tratamientos dermatológicos para mejorar la apariencia de las cicatrices. Sabe que algunas marcas van a quedarse. Y, aunque todavía incomoden, también son prueba de algo más simple y más fuerte: que sigue acá, aprendiendo a convivir con su nueva piel.








