Así es la casa de Juana Viale, pensada como un refugio de calma

Entre luz natural, cuadros y un jardín lleno de flores, la conductora construyó un hogar que transmite serenidad y coherencia estética, lejos del ruido y el exceso.

Así es la casa de Juana Viale, pensada como un refugio de calma

La escena no tiene nada de grandilocuente. No hay lujos estridentes ni gestos forzados. En la casa de Juana Viale, lo que aparece primero es otra cosa: calma. Una sensación que se repite ambiente por ambiente y que parece pensada para bajar un cambio, incluso antes de mirar los detalles.

La elección por un estilo moderno y minimalista atraviesa toda la vivienda. Los espacios son luminosos, los colores suaves y los objetos están ahí por una razón. Nada sobra. Eso, en tiempos de sobreexposición, llama la atención.

Un living que invita a quedarse

El living es uno de los puntos más representativos de la casa. Predominan los tonos neutros y amarronados, con muebles que priorizan la comodidad sin resignar diseño. En las paredes, una presencia constante: cuadros y pinturas florales que refuerzan una conexión directa con la naturaleza.

Una mesa baja de madera castaño se vuelve protagonista sin imponerse. Está ubicada en el centro del ambiente y le da carácter al espacio, como si marcara el pulso del lugar pensado para el uso cotidiano, no solo para ser mirado.

Entre lo vintage y lo personal

La cocina rompe apenas con la línea general, pero sin desentonar. Mantiene un estilo vintage con reminiscencias neoyorquinas, que conviven con una impronta moderna. En más de una ocasión, la conductora mostró ese ambiente en redes sociales, incluso compartiendo momentos simples, acompañada por su pequeño loro, un detalle que vuelve la escena todavía más doméstica.

El jardín como refugio

Si hay un rincón que completa la idea de hogar, es el jardín. Rodeado de flores y plantas, funciona como un verdadero refugio natural. Hay sectores de descanso, verde cuidado y una sensación de aire libre que parece pensada para ser disfrutada todo el año.

Los dormitorios y el comedor siguen la misma lógica: sencillez, luz, muebles bien elegidos y objetos personales que suman identidad sin recargar. Todo conecta con todo.

Al final, la casa de Juana Viale no impacta por exceso, sino por coherencia. Y quizás ahí esté lo más llamativo: en un mundo acelerado, eligió un espacio que invita a frenar.

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