Marina Rosenthal encontró un nuevo camino al frente de Café La Humedad tras la muerte de Cacho Castaña

A siete años de la muerte del cantante, la psicóloga de 50 años se consolidó como productora cultural y quedó al frente del histórico bar-teatro de Almagro, donde se conserva parte del legado artístico de su marido.

Marina Rosenthal encontró un nuevo camino al frente de Café La Humedad tras la muerte de Cacho Castaña

Marina Rosenthal construyó una nueva etapa profesional ligada al lugar que Cacho Castaña soñó y puso en marcha: Café La Humedad. A siete años de la muerte del músico, está al frente de la producción cultural del espacio, que mantiene su actividad musical y conserva objetos vinculados a la trayectoria del artista.

El desafío no consiste solamente en preservar la historia del cantante. Rosenthal también encontró en la gestión de espectáculos un camino propio, con responsabilidades cotidianas y una actividad que la mantiene vinculada a la escena cultural argentina.

El recorrido de Marina y su presente al frente del teatro permiten conocer cómo continúa el proyecto que compartió con Cacho.

Café La Humedad, el espacio de Cacho Castaña que Marina Rosenthal mantiene en actividad

Ubicado en el barrio porteño de Almagro, Café La Humedad fue fundado por Castaña en 2016. El bar-teatro conserva el piano original del músico, además de fotografías y objetos personales que forman parte de su historia.

Sin embargo, el lugar no funciona únicamente como un espacio dedicado al recuerdo. Su programación continúa con propuestas musicales y presentaciones de artistas como Adriana Varela y Guillermo Fernández. La tarea de Rosenthal como productora cultural incluye sostener esa actividad y mantener en funcionamiento un escenario ligado a la música popular argentina.

El presente profesional de Marina está directamente relacionado con ese trabajo: preservar el legado artístico de su marido mientras desarrolla su propia experiencia en la producción de espectáculos.

La historia de amor de Marina Rosenthal y Cacho Castaña

La relación entre ambos comenzó de una manera particular. En 2008, Rosenthal le envió una caja de café especial desde la empresa familiar en la que trabajaba. Después de perder el contacto, volvieron a encontrarse en 2012 y la relación se consolidó hasta su casamiento, celebrado el 31 de agosto de 2016 sobre el escenario de Café La Humedad.

Tras la muerte del cantante, en 2019, Marina atravesó el duelo y tomó decisiones personales importantes, entre ellas mudarse de la casa de Olivos que habían compartido. También cumplió la última voluntad de Castaña de que sus cenizas fueran esparcidas en el Obelisco, durante una ceremonia realizada de madrugada.

Hoy, su vínculo con Café La Humedad tiene una dimensión profesional que va más allá de conservar los recuerdos. El teatro sigue activo y Marina continúa al frente de un proyecto que reúne la historia de Cacho Castaña con el camino laboral que ella construyó después de su pérdida.

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