La actriz contó qué eligieron regalarle a Atahualpa por sus 14 años y abrió un debate inesperado.

No fue una alfombra roja ni una gala. Fue una frase dicha con naturalidad, casi al pasar, la que terminó generando ruido. Natalia Oreiro hablaba de su vida cotidiana, de la crianza de su hijo adolescente, y soltó un dato que sorprendió a muchos: a los casi 14 años, Atahualpa no tiene celular. Y el regalo que recibirá por su cumpleaños tampoco será como el de la mayoría de los chicos de su edad.
“Para su cumpleaños le vamos a regalar uno que no tiene conexión”, dijo Oreiro durante una charla en Infobae. No hubo énfasis ni tono provocador. Sin embargo, la frase bastó para abrir un debate que incomodó a más de uno.
Puertas adentro, la actriz lleva una vida lejos de los flashes. Junto a Ricardo Mollo, eligieron una crianza de bajo perfil, con reglas claras y decisiones pensadas en conjunto. Pero la adolescencia, como suele pasar, empezó a traer nuevas tensiones. Atahualpa crece, observa, compara, pide. Y ahí aparecen los desafíos.
Según explicó Oreiro, estas decisiones no se toman en soledad. Su hijo asiste a una escuela Waldorf y muchas de las familias atraviesan debates similares. “Hay que consensuar entre las familias, si no es muy difícil. Porque si todos están hiperconectados, él siente que se queda afuera”, reconoció. En su curso son 38 chicos y todavía hay entre 12 y 14 que no tienen celular propio.
El plan familiar es gradual: a los 16 años llegará el teléfono con Internet. Mientras tanto, el foco está puesto en explicar los porqués. “No es un ‘porque no’. Tenés que darle herramientas”, sostuvo la actriz, convencida de que cada familia encuentra su propio equilibrio.
La decisión no pasó inadvertida. En redes, algunos aplaudieron el límite; otros lo cuestionaron. Tal vez porque, más allá de Oreiro, el tema toca una fibra sensible: cómo acompañar a los hijos en un mundo cada vez más conectado sin dejarlos solos ni sobreexpuestos. Y ahí, incómoda pero necesaria, quedó flotando la pregunta.








