Brigitte Bardot, la despedida silenciosa de un ícono que marcó época

La actriz francesa murió a los 91 años y la noticia reavivó preguntas sobre su delicada salud.

Brigitte Bardot, la despedida silenciosa de un ícono que marcó época

La confirmación llegó en silencio, sin estridencias, pero igual sacudió al mundo del cine y del espectáculo. Brigitte Bardot murió este domingo a los 91 años, y con ella se cierra definitivamente una historia atravesada por la fama, la rebeldía, las polémicas y una decisión de vida que la alejó para siempre de los flashes.

El anuncio fue realizado por la fundación que ella misma creó y presidió durante décadas. En un comunicado breve y sobrio, la organización informó el fallecimiento de su fundadora, recordando que Bardot había dejado una carrera consagrada para dedicar su vida a la defensa de los animales. Sin homenajes grandilocuentes ni frases altisonantes. Apenas la confirmación de una pérdida que se sintió inmediata.

La noticia, igual, volvió a despertar una pregunta inevitable: ¿qué le pasó a Brigitte Bardot?
Los motivos concretos de su muerte no fueron informados oficialmente, pero su estado de salud venía generando preocupación desde hacía años. Internaciones, cirugías y versiones cruzadas habían rodeado sus últimos tiempos, incluso con rumores falsos que obligaron a salir a desmentidas públicas.

Una salud frágil y el pedido de privacidad

A comienzos de diciembre, la propia fundación había tenido que aclarar que Bardot seguía con vida, luego de que algunos medios franceses difundieran información errónea. En ese mensaje, se hablaba de una recuperación en curso y se pedía respeto por su intimidad. Incluso había una frase breve, casi un susurro, dirigida a quienes se preocupaban por ella: “Les envío mi cariño a todos”.

Según medios locales como Var-Matin, la actriz se había sometido recientemente a una intervención quirúrgica en un hospital privado “por una enfermedad grave”. A eso se sumaban antecedentes conocidos: en enero de 2023 había sido hospitalizada por una insuficiencia respiratoria, una de las varias alertas que encendieron señales en los últimos años.

Su historia médica también tuvo momentos críticos mucho antes. En 1983, el día que cumplió 49 años, fue internada de urgencia tras ingerir una sobredosis de sedantes con alcohol. Sobrevivió. También atravesó un cáncer de mama, otro episodio que enfrentó lejos del ruido mediático.

Bardot eligió retirarse joven del cine y reinventarse desde otro lugar. Dejó de ser solo un mito sensual para convertirse en una activista férrea, incómoda para muchos, fiel a sus convicciones. Su muerte no sorprende por la edad, pero duele por lo que representa: el final definitivo de una figura que nunca pasó inadvertida.

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