Por qué González Oro estaba distanciado de su único hijo biológico y quién lo acompañó en sus últimos días

A pocos días de su muerte, una declaración de Baby Etchecopar permitió conocer detalles de la relación que el periodista mantenía con sus hijos y cómo fueron sus últimos momentos.

Por qué González Oro estaba distanciado de su único hijo biológico y quién lo acompañó en sus últimos días

La muerte de Oscar “El Negro” González Oro volvió a poner el foco en los últimos años de su vida, atravesados por problemas de salud, una fuerte depresión y una situación familiar que lo afectaba especialmente: el distanciamiento con su único hijo biológico, Agustín.

El dato fue contado por Baby Etchecopar, amigo y colega del periodista, durante una entrevista en Infama (América). Según relató, en una de sus últimas conversaciones telefónicas le preguntó por sus hijos y recibió una respuesta que reflejaba la distancia que existía con Agustín.

Etchecopar también contó quiénes estuvieron cerca de González Oro durante sus últimos días y qué ocurrió con Pablo, el hijo de su hermano al que el conductor había criado desde los 14 años.

La distancia entre González Oro y su hijo Agustín

Agustín fue el único hijo biológico de González Oro, fruto de su relación con Estela, su exesposa. La pareja se separó cuando el niño tenía apenas dos años y, con el paso del tiempo, el periodista reconoció que su intensa actividad profesional había afectado el tiempo que podía compartir con su familia.

Durante varios años, padre e hijo mantuvieron un vínculo marcado por la distancia. Agustín creció y posteriormente se instaló en Inglaterra, mientras que González Oro había reconocido que sus obligaciones laborales muchas veces le dificultaban estar cerca de sus hijos.

En una de sus últimas conversaciones con Etchecopar, el conductor volvió a referirse a esa relación. “Le pregunté por su hijo Agustín y me dijo que ya no se hablaba con él”, contó Baby durante el programa.

La situación formaba parte de una historia familiar que el propio González Oro había mencionado públicamente. En 2023, ya instalado en Uruguay, había admitido que decidió bajar el ritmo de trabajo porque sentía que su carrera le había hecho perder momentos importantes junto a sus seres queridos.

Pablo, el hijo de su hermano que González Oro crió como propio

La historia familiar del periodista también incluía a Pablo, hijo de su hermano Armando. González Oro comenzó a criarlo cuando tenía alrededor de 14 años y con el tiempo construyeron un vínculo paterno-filial.

Aunque no era su hijo biológico, el conductor siempre sostuvo que Pablo ocupaba para él el mismo lugar afectivo. De hecho, Pablo lo llamaba “papá” y González Oro lo consideraba uno de sus hijos.

Según contó Etchecopar, Pablo estuvo junto al periodista durante una semana en sus últimos momentos. Después debió regresar a Punta del Este por cuestiones laborales, ya que tiene un restaurante.

“Sé que uno de sus hijos Pablo (su sobrino) estuvo una semana, acomodó algunas cosas y se fue”, relató Baby al recordar ese período.

Quiénes acompañaron a González Oro en sus últimos días

La distancia con Agustín y la partida de Pablo hicieron que el círculo íntimo de amigos y colegas tuviera un papel importante durante la última etapa del periodista.

Etchecopar señaló que González Oro permaneció acompañado por personas cercanas hasta sus últimos días. Su relato permitió conocer una faceta más íntima de los últimos tiempos del conductor, marcada por la distancia con sus hijos y, al mismo tiempo, por el vínculo que había construido con quienes permanecieron cerca de él.

Años antes, González Oro también había hablado del peso que tenía para él vivir lejos de Agustín y Pablo. Ambos se habían instalado en Europa —Agustín en Inglaterra y Pablo en España— y el periodista reconocía que intentaba viajar para visitarlos cuando sus obligaciones se lo permitían.

La distancia geográfica, las dificultades familiares y su propia mirada sobre el tiempo que había dedicado al trabajo terminaron formando parte de una etapa especialmente sensible de su vida.

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