El exfutbolista expuso su fastidio por un acuerdo que, otra vez, quedó en duda. El cumpleaños de 15 de Allegra reavivó una tensión que nunca terminó de apagarse.

Fabián Cubero no suele levantar la voz. Por eso llamó la atención el gesto serio, casi cansado, con el que habló en los últimos días. El motivo volvió a ser el mismo de siempre: su relación con Nicole Neumann y un nuevo desacuerdo que quedó al descubierto en un momento sensible, el cumpleaños de 15 de su hija Allegra.
Las Fiestas todavía no terminaron y, sin embargo, la calma nunca llegó. Lo que estaba pautado empezó a correrse de lugar cuando Nicole contó públicamente que también estaba organizando una fiesta para la adolescente, algo que no formaba parte del plan inicial. Ese detalle, lejos de ser menor, fue el punto que terminó de incomodar a Cubero.
“Ahora pasamos mi cumpleaños, Navidad y después las nenas se van a pasar Año Nuevo con la mamá”, contó en Infama, con un tono poco habitual. No habló desde el enojo explosivo, sino desde una molestia sostenida, de esas que se arrastran hace tiempo. Encima, dejó en claro que el tema de las fechas no es un capricho, sino algo que ya estaba acordado.
Un acuerdo frágil y una molestia que crece
Cubero también hizo referencia a la falta de definiciones judiciales. Dijo que el juzgado no tomó medidas y que eso lo tiene “bastante molesto”. Según explicó, el esquema estaba claro: primera quincena con la mamá, segunda con él. El problema aparece cuando esos acuerdos se vuelven difusos y nadie los ordena.
Sobre la fiesta paralela que Nicole estaría organizando, fue directo y resignado a la vez. “Cada uno hace lo que quiere”, dijo, aunque recordó que el plan original era distinto: fiesta con él, viaje con ella. No hubo gritos ni acusaciones, pero sí una frase que resume todo: “Las familias que terminan mal, hacen esto”.
El cumpleaños de Allegra terminó siendo, otra vez, el escenario de una tensión que no se resuelve. Y en el medio, una sensación incómoda: cuando los acuerdos se rompen, la distancia se vuelve más grande de lo que parece.








